Liberación de presos cubanos: múltiples visiones

Por Karen Rauch Maturana

El día martes 13 de julio, arribaron a Madrid los primeros siete presos cubanos excarcelados de un total de 52 que esperan ser liberados durante este año. En España recibirán un estatus de “residencia protegida” y se les otorgará  permiso de trabajo. En Cuba, el gobierno se ha referido a los excarcelados  como inmigrantes, lo que hace suponer que en teoría podrían volver a la isla sin mayores complicaciones.

La liberación de presos de conciencia ha dividido a los disidentes del régimen castrista. Para algunos es vista como una oportunidad, pero otros consideran la liberación más como una deportación.  El escepticismo no deja de estar presente debido a que no se sabe con certeza qué sucederá con los presos que no deseen abandonar la isla.  Según miembros de la disidencia, a los presos sólo se les ofrece dos opciones: la cárcel o el destierro. Para Elizardo Sánchez, activista de los derechos humanos,  las excarcelaciones se tratan de  “deportaciones” y de de una “maniobra” del régimen para lavar su mala imagen y “comprar tiempo”.

En su columna de opinión en el Diario El País, el analista internacional Andrés Oppenheimer manifestó que las declaraciones realizadas por el Canciller de España,  Miguel Ángel Moratinos,  eran un dispárate. En ellas, el español celebraba la liberación de los 52 disidentes asegurando que ello abría una nueva etapa para Cuba y sus relaciones con el mundo. Sin embargo, el analista es enfático al asegurar que el gobierno de los Castro tiene una larga historia de usar a sus presos políticos como fichas de negociación: libera un puñado de presos cada tanto, a cambio de concesiones económicas o diplomáticas, para más tarde arrestar a la siguiente tanda de disidentes y mantener el estado policial en la isla.  

Junto con la liberación, otro elemento añade más interés a la actualidad política cubana. Después de cuatro años sin realizar apariciones públicas, el ex mandatario Fidel Castro reapareció en una entrevista,  sin previo aviso, en la televisión nacional, coincidente con la liberación de los presos políticos. En la entrevista no se trató el tema de los excarcelados y Castro en cambio se refirió a la posibilidad de una guerra nuclear entre Estados Unidos y países que en algún momento fueron incluidos dentro del “Eje del mal” de Bush.

Para algunos, la aparición del ex mandatario es una maniobra del gobierno para desviar la atención. Otros, en cambio, ven en la aparición de Fidel un gesto de apoyo a la política de su hermano Raúl, especialmente en torno al asunto de los presos políticos. Moisés Naim, en una entrevista a Radio Duna,  asegura que la aparición de Fidel Castro busca “mandar una señal de que está vivo, y que él sigue teniendo un rol que jugar”. Además sostuvo que para el régimen castrista la liberación es, más que un gesto humanitario, una maniobra beneficiosa para los hermanos Castro, pues junto con lograr el beneplácito de la comunidad internacional, logra deshacerse de los presos políticos, que dentro de las cárceles se están suicidando, enviándolos fuera del país, donde no lograrán mantener su activismo contra la dictadura.

Para más información puedes acceder a:

Aparición de Fidel Castro, entrevista a Moisés Naim – Radio Duna 

Raúl Castro, la Iglesia y los presos – Carlos Alberto Montaner

¿Una nueva etapa en Cuba?-  Andrés Oppenheimer , Diario El País

¿Excarcelados o expatriados? – María Dolores Masana, Diario El País

De una cárcel cubana a una tertulia madrileña, en menos de 72 horas – Aitor Hernández Morales, Diario El Mundo

Los 7 disidentes cubanos, en Madrid : ‘El exilio es la prolongación de la lucha’ – Diario El Mundo

Hankering for freedom- The Economist   

Cuban dissidents adapt to Spanish life- Jorge Sainz, Washington Post  

A curious coincidence – The Economist

Cuba: el retorno de Fidel Castro reaviva las conjeturas sobre su papel en Cuba, Infolatam  

Cuba: al menos diez presos políticos no quieren irse de la isla, según la disidencia, Infolatam

Cuba y la liberación de Sigler

Editorial de www.LaNación.com.ar,  Argentina, 16 de junio, 2010

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1275119 

El lamentable estado de salud del dirigente luego de siete años de prisión muestra cómo castiga el régimen a los que disienten

Pese a la hipócrita condescendencia de algunos, lo cierto es que el régimen comunista de Cuba es totalitario y ha generado un ambiente social en el que no existe respeto alguno por los derechos humanos ni por las libertades civiles y políticas. El pueblo de Cuba parece, además, condenado a tener que vivir en la miseria, con toda suerte de privaciones.

Cada tanto un duro recordatorio nos revela la inmensa crueldad del régimen que desde hace cinco décadas tiene secuestrados a los cubanos y que ha transformado la isla en una inmensa prisión de la que sólo se sale si el gobierno lo autoriza. En donde, además, no se puede pensar distinto sin cometer el delito de opinión, castigado con prisión en las cárceles cubanas, probablemente las más inhumanas del globo.

Este es el estremecedor mensaje que transmite la reciente liberación de Ariel Sigler, uno de los presos políticos cubanos en grave estado de salud.

Se encuentra parapléjico a causa de una enfermedad neurológica, en silla de ruedas, con graves afecciones en el estómago, el esófago y la garganta, con apenas el sesenta por ciento del peso que tenía al ser detenido.

La salud de Ariel Sigler, o más bien de lo que queda de Ariel Sigler, parece destruida. Con apenas 47 años de edad, el presidente del Movimiento Independiente Opción Alternativa parece un anciano deteriorado. Así volvió a la casa de su familia después de siete años de cautiverio por pensar diferente. Tenía una condena a veinte años de reclusión. Al llegar, pese a todo, prometió seguir luchando por la libertad. Su salud puede estar vencida, pero su coraje no.

El trato inhumano recibido está a la vista de todos. Aun de los que se niegan a ver. Es posible que las gestiones del valiente Cardenal de Cuba, Jaime Ortega, que sabe personalmente lo que es el cautiverio, hayan ayudado a la tardía liberación de Sigler. Y a que, quizá, se concrete pronto el traslado de otros prisioneros políticos, también con la salud en muy mal estado, a lugares cercanos a los de sus familiares.

Sigler, recordemos, pertenecía al Grupo de los 75, cuyos miembros fueron encarcelados en la llamada “primavera negra” de 2003. Estuvo detenido en distintas prisiones en Ciego de Avila, Villa Clara y Cienfuegos, todas alejadas de su lugar de residencia, en Matanzas. Esta circunstancia evidencia el cruel nivel del ensañamiento del régimen cubano con los disidentes.

En otro rincón de la isla, en este caso en un hospital emplazado a unos 400 kilómetros de La Habana, otro detenido, Guillermo Fariñas, lleva cuatro meses en huelga de hambre en protesta por la falta de libertad.

Como ocurrió con el valiente disidente Orlando Zapata, Fariñas puede morir como resultado de su ayuno voluntario. El horror de lo que ocurre en Cuba es conmovedor, razón por la cual no puede, ni debe, ser silenciado.

Se suaviza la situación de los presos políticos en Cuba

Por Karen Rauch

Las conversaciones entre el presidente de Cuba, Raúl Castro, y el cardenal Jaime Ortega,  representan la irrupción de la Iglesia Católica como actor en el debate político-social de la isla y han devuelto la esperanza a los presos políticos y sus familias.

Según los informes cubanos,  hay aproximadamente 200 presos políticos, de los cuales 53 pertenecen al “Grupo de los 75”, amparados por Amnistía Internacional como prisioneros de conciencia. Aunque 22 presos de ellos fueron puestos en libertad en el pasado por padecer diversas enfermedades, el resto cumple sus condenas en precarias condiciones,  junto con presos comunes, alejados de sus familias, observadores internacionales y organizaciones de derechos humanos. De acuerdo a la información que maneja la disidencia,  unos 25 opositores padecen graves problemas de salud y 17 están cumpliendo su condena  en cárceles fuera de sus provincias de origen.

La iglesia ha actuado con cautela, sin realizar declaraciones oficiales respecto a los avances de las conversaciones con las autoridades cubanas. Sin embargo, la información no oficial indica que el gobierno ha dado un fuerte giro en su posición y ha concedido el traslado de todos los condenados hacia sus respectivas provincias de residencia, mientras los enfermos serán internados en hospitales.

Para más información puedes acceder a:

Raúl Castro habla con el cardenal Jaime Ortega sobre la excarcelación de presos políticos en Cuba (El País)

El régimen cubano reconoce la mediación de la Iglesia (El País)

Cuba y la Iglesia católica abren un nuevo periodo de diálogo (El País)

La Iglesia cubana anuncia mejoras en la situación de los presos políticos (El País)

La disidencia cubana recela de la liberación de presos políticos (Intereconomía- La Gaceta)

ANÁLISIS

Raúl Castro y el dilema de Gorbachov por Carlos Alberto Montaner (Infolatam)