Los DD.HH. en Cuba: la maquinaria de la represión
Por Nicolle Etchegaray
Criticar al gobierno cubano y sus incesantes atropellos a los derechos humanos fue un tema polémico hasta hace poco tiempo atrás. Al parecer, aún en contra de las evidencias, era difícil criticar frontalmente a un gobierno que simbolizaba el idealismo romántico de unos jóvenes que lucharon por romper con la injusticia social, con la opresión de los poderosos, con la falta de oportunidades, la pobreza y la indignidad.
Enfrentar a otras dictaduras, como la chilena, siempre generó consenso. La falta de garantías individuales, el atropello constante a la libertad de expresión, la profesionalización del terror, la tortura, el asesinato por motivaciones políticas, todos los crímenes cometidos en este país durante 17 años, produjeron la indignación del mundo entero y el apoyo generalizado a las víctimas. Sin embargo, muchos creyeron que los mismos crímenes resultaban menos monstruosos si eran protagonizados por un gobierno “idealista” en contra de personas que -aunque nunca protagonizaron un acto de violencia-, disentían del ideario político que se proclamaba a sí mismo como la solución a todo tipo de penuria social.
Tras cinco décadas de castrismo, recién comienza a generarse un consenso público en torno a la magnitud de sus abusos. La evidencia ya es irrefutable. El último informe de Human Rights Watch sobre Cuba documenta cómo las leyes cubanas, en vez de proteger al individuo frente a quienes ostentan el poder, legitiman la represión; de hecho, la legislación penal está especialmente concebida para aplastar a la disidencia a través de las limitaciones a las libertades de expresión, asociación, reunión, prensa y movimiento.
De acuerdo al informe, “las autoridades cubanas continúan calificando de delitos penales actividades no violentas tales como las reuniones para debatir la economía o las elecciones, las cartas al Gobierno, las informaciones periodísticas sobre acontecimientos políticos o económicos, hablar con reporteros internacionales o defender la puesta en libertad de presos políticos”. Así, con todo el peso de la ley, activistas pacíficos y periodistas (entre otros) son encarcelados en medio de procesos que fallan jueces que no son sino empleados de Castro, para luego podrirse en cárceles donde, de acuerdo al mismo informe de HRW, enfrentan “condiciones por debajo de la norma e insalubres, en las que los presos se enfrentan al abuso físico y sexual”.
Contra este sistema luchó pacíficamente Orlando Zapata Tamayo. Condenado a más de treinta años de cárcel por expresar ideas contrarias “a los fines del Estado socialista”, quién sabe qué tipo de torturas y vejámenes habrá enfrentado reiteradamente. Su valentía no fue aplastada a pesar de los años de maltrato, en los que ni siquiera los representantes de la iglesia católica pudieron visitarlo. Al fin, su única trinchera de libertad se redujo a la decisión de morir de hambre luchando por la dignidad de otros valientes como él.
Zapata es el nuevo símbolo de la lucha contra la dictadura que comenzó Fidel Castro en 1949 y que hoy perpetúa su hermano Raúl, cual monarquía absolutista. Pero su muerte no es la única ni la peor que haya registrado la isla en estos años. Su importancia está en la forma en que ha sensibilizado a los ciudadanos de todo el mundo, incluida la intelectualidad de izquierda, sobre la necesidad de presionar por el respeto de los Derechos Humanos más elementales en Cuba.
A continuación un listado de documentos y noticias, entre las que se encuentran el informe citado de Human Rights Watch y el blog en el cual se recolectan firmas de adhesión a la causa por la liberación de los presos políticos en Cuba.
La maquinaria represiva de Cuba: Los derechos humanos cuarenta años después de la revolución
Human Rights Watch
Por la libertad de los presos políticos cubanos
Blog “Yo acuso al gobierno cubano”
Cuba: Obama pide el fin de la represión y la libertad de los presos políticos en la isla
Infolatam, Washington
Sitio web de Las Damas de Blanco
Cuba: Expresarse libremente puede llevarte a la cárcel
Amnesty International
Lula y los Castro, Por Mario Vargas Llosa
El País, España
Carlos Malamud, Lula y el respeto por las leyes cubanas
Infolatam
Cuba: Fariñas, hospitalizado inconsciente tras 16 días de huelga de hambre y sed
Infolatam
Pablo Milanés: “No estoy de acuerdo con la actitud de Castro hacia los contestatarios”
La Voz de Galicia
Por Santiago Escobar – El Mostrador, Chile
Trueba, Ian Gibson y Andy García exigen Derechos Humanos en Cuba
El Mundo
Repudio a campaña mediática contra Cuba
Ministerio Relaciones Exteriores de Cuba