Perú presentará en noviembre su réplica en la Haya

Por Romina Vega F.

La Cancillería peruana puso fecha a la presentación de su réplica ante la Corte Internacional de La Haya: el 11 de noviembre pondrá a disposición del tribunal la respuesta a la contramemoria presentada por Chile en el proceso por la pretensión limeña de cambiar los límites marítimos.

El ministro de Relaciones Exteriores, José Antonio García Belaunde, informó que en septiembre se reunirá con la comisión consultiva ad hoc de la Cancillería a fin de evaluar el contencioso jurídico.

Perú demandó a Chile en enero del 2008 ante la Corte Internacional de Justicia alegando la existencia de una controversia por los límites marítimos.

Según el estado peruano, la frontera marítima con su vecino sureño nunca ha sido fijada, mientras que éste lo acusa de desconocer los límites marítimos establecidos en dos tratados internacionales, suscritos por Perú, Chile y Ecuador en 1952 y 1954.

Perú busca que la Corte Internacional de Justicia dirima en la controversia con Chile y señale como criterio de demarcación una línea equidistante al ángulo que forman las costas peruanas y chilenas. Sin embargo, Perú acepta en el caso de la frontera marítima con Ecuador la vigencia del paralelo.

Perú presentó su memoria o alegatos jurídicos en marzo del 2009, ante lo cual Chile presentó su respuesta o “contramemoria” en marzo pasado. El siguiente paso es la presentación de una réplica de Perú, a lo que seguirá una dúplica de Chile.

Por mientras, ambos países han buscado apoyo de Ecuador, el tercer firmante de los tratados que, de acuerdo a la versión chilena, establecen los límites vigentes. Los límites marítimos entre Perú y Ecuador se rigen -como entre Perú y Chile- por los tratados pesqueros del 52 y 54, que fijan la frontera en una línea paralela. Por lo mismo, El Tribunal Internacional ha invitado a Ecuador a participar del litigio, pero el presidente Rafael Correa todavía no ha tomado una decisión respecto a la posición de su país, a quien Perú insta a mantenerse neutral.  

Dentro de este “juego” en torno al apoyo ecuatoriano, en Chile fue celebrado como un triunfo la reciente ratificación de Ecuador y Chile sobre los acuerdos de 1952 y 1954. De acuerdo al presidente Piñera, los referidos acuerdo fijarían límites marítimos y abordarían a favor de la tesis chilena en la Haya. Sin embargo, el canciller peruano, García Belaunde sostuvo que esto carece de mayor significado jurídico y enfatizó que “la posición de Ecuador y la posición de Chile ya era conocida. Hay dos maneras de enfocar el tema: o lo enfocamos mirando a La Haya y sustentando bien la posición, o lo enfocamos creyendo que vamos a ganar a través de titulares en los periódicos del país de uno”.

 Enlaces Relacionados:

La Haya: Perú presentará réplica el 11 de noviembre La Nación, Chile

Perú presentará en noviembre en La Haya la réplica sobre el diferendo marítimo con Chile América Economía

Perú presentará en noviembre réplica por límite marítimo en La Haya Cooperativa, Chile

El Perú presentará en noviembre réplica a la contramemoria de Chile por límites marítimos El Comercio, Perú

Réplica ante la Haya será en noviembre La República, Perú

Perú presentará réplica a alegatos chilenos el 11 de noviembre El Nuevo Herald

García Belaunde anuncia que Perú presentará réplica ante La Haya el 11 de noviembre  La Tercera

Kirchner alienta ingreso formal de Chile a Unasur

Por Claudio Nuñez

El ex presidente de Argentina y actual secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) visitó al presidente Sebastián Piñera para gestionar la aprobación del tratado constitutivo que le permitiría a Chile adherir formalmente al organismo multilateral, proyecto que está en el Congreso desde 2009.

La reunión de casi tres horas, en la que estuvieron presentes el Canciller chileno Alfredo Moreno y los embajadores de Chile y Argentina, permitió a Sebastián Piñera plantear al ex mandatario trasandino la creación de una cláusula para garantizar la democracia y la libertad de expresión en los estados miembros del Unasur. La respuesta pública de Kirchner: “lo que abunda, no daña”, parece respaldar la condición.

Pero el lobby continuó. Luego de reunirse con el jefe de estado chileno, el secretario de Unasur se reunió por separado con los ex presidentes Lagos y Bachelet, con quienes mantiene una relación de amistad, según señaló. Igualmente, sostuvo una conversación con los dirigentes de Renovación Nacional Carlos Larrain, Bruno Baranda y Teodoro Ribera, y los del Partido Socialista Fulvio Rossi, Ricardo Solari y Luis Maira.

Más información en:

Kirchner es recibido por Piñera en La Moneda, Diario La Nación, Chile.

Kirchner busca respaldo de senado chileno para aprobar inclusión a la Unasur, Diario El Mostrador, Chile.

Kirchner hace lobby con Piñera, Diario La Nación, Argentina.

Kirchner promueve ratificación por Chile de Unasur, Diario El Nuevo Herald.

Unasur: “Con el presidente Piñera coincidimos en todas las materias”, dice Kirchner, Infolatam.

Palos de ciego en la política regional

Por Nicolle Etchegaray Thielemann

Basados en el peor chovinismo chileno, ese por el cual nos creemos los ingleses de Latinoamérica, nos gusta pensar que tenemos más en común con Europa y Norteamérica que con el desordenado vecindario en el que vivimos. Muy a tono con esa mirada, los principales triunfos de nuestra política exterior en los últimos veinte años se resumen en una notable lista de acuerdos comerciales y tratados de libre comercio con diversas naciones del mundo desarrollado. Todo ello, coronado con la incorporación de Chile a la Ocde al fin del último gobierno concertacionista.

 Pero la diplomacia con la región tiene un escenario bien diferente. Los descuidos, errores y pasos en falso han sido una constante, especialmente con los vecinos. Hoy la noticia es la controversia limítrofe con Argentina, pero en realidad los problemas que se arrastran incluyen a todos los países colindantes.

 Con Perú, aunque desde la Guerra del Pacífico estallan polémicas de todo tipo (desde los añejos videos de Lan Perú, el origen del pisco, las empresas chilenas asociadas a la corrupción de Fujimori y un largo etcétera), la estrategia chilena ha sido históricamente privilegiar las relaciones comerciales y negarse a discutir. Como describe “De Charaña a La Haya”, el último libro de José Rodríguez Elizondo, la diplomacia peruana había comenzado hace décadas un plan para relativizar los derechos chilenos sobre el territorio que hoy reclama. La Cancillería chilena, insistiendo majaderamente en la “intangibilidad de los tratados”, no puso el freno cuando era tiempo. Debido a nuestra negativa a discutir y presentar los argumentos necesarios, el asunto escaló, impulsado además por el nacionalismo peruano, que suele exacerbarse cuando las autoridades están en crisis. El resultado está a la vista: una demanda ante La Haya que Chile pudo evitar.

 Con Bolivia, la diplomacia ha sido igualmente mal llevada. La reivindicación marítima fue sistemáticamente ignorada, como si negarse a discutir sobre el tema permitiera superarlo. Sólo Bachelet, con su “Agenda de 13 puntos” se hizo cargo del tema, incorporándolo a una lista de asuntos pendientes que inmediatamente distendió la relación. Pero las reuniones se mantuvieron en un secretismo insano en democracia y sabemos muy poco sobre sus avances.

 Con Argentina, lo que sucede es que de pronto “estalla” un conflicto limítrofe. Sin embargo, la realidad es que nos encontramos con un problema añejo. Aunque aquí Chile se hizo cargo del tema durante algún tiempo, nuevamente había dejado bajo la alfombra el asunto, con cero mirada estratégica.

 Tras el episodio que nos tuvo al borde de la guerra, la definición de los límites pendientes avanzó con fuerza en 1991, cuando los gobiernos de Patricio Aylwin y Carlos Menem resolvieron 22 de los 24 puntos pendientes de la línea fronteriza. Un arbitraje externo resolvió el penúltimo punto en 1994, cuando perdimos Laguna del Desierto a favor de Argentina. En 1998, como el sector de Campos de Hielo Sur seguía pendiente (el último punto), nuevamente Carlos Menem, esta vez con Eduardo Frei, se sentaron a negociar y cerraron un trato. Pero los parlamentos de uno y  otro lado vetaron una parte. Ese espacio, que abarca desde la cumbre del Monte Fitz Roy hasta el cerro Murallón, es lo que permanece irresuelto.

 De acuerdo a lo que se decidió entonces, una “Cámara mixta” se reuniría para solucionar el tema, pero hasta 2008 nadie movió un dedo. Sólo cuando un parlamentario chileno acusó que los mapas turísticos argentinos (respaldados por su Instituto Geográfico Militar) hacían suyo el territorio en disputa, se encendió la alerta. Entonces, en nuestro Senado se creó una comisión especial para revisar la situación. El resultado fueron 77 indicaciones para reforzar la presencia chilena y tratar de evitar un escenario como el de Laguna del Desierto. ¿Qué se ha cumplido de esa lista? Absolutamente nada, aun cuando la propia Michelle Bachelet respaldó el proyecto.

 Ahora, las malas lenguas dicen que el gobierno argentino es quien quiere resucitar el tema, especialmente en medio de un complejo clima político interno. Tienen a su favor que es más fácil acceder a esos territorios desde Argentina, pero además nuestros vecinos han mantenido una notable estrategia de impulso turístico a los pueblos que rodean los glaciares en disputa, un territorio único por sus enormes reservas de agua dulce, recursos turísticos y científicos. Algo que pudimos haber hecho con tiempo y decisión, pero que preferimos ignorar.

 Desidia, dificultades técnicas, incapacidad, falta de mirada estratégica… es difícil definir cuál de estas variables (y en qué medida) determinaron el actual escenario. Lo cierto es que nuevamente un conflicto nos estalla en la cara y no lo supimos prever.

Renace conflicto limítrofe entre Chile y Argentina

Por Claudio Núñez

Durante la gira que realizó el Presidente Sebastián Piñera por España, saltó a la palestra un tema que ha pasado desapercibido durante varios años, el estudio cartográfico que realiza una comisión mixta sobre los Campos de Hielo Sur. La noticia ha tomado gran importancia debido a que durante los gobiernos de Eduardo Frei en Chile y Carlos Menem en Argentina, se cerró el último acuerdo bilateral para acordar los límites fronterizos en el extremo sur del país. Desde entonces, los conflictos limítrofes permanecieron bajo la alfombra.

El conflicto se remonta a 1843, cuando Chile y Argentina comenzaron a delimitar su frontera. El primer hito fue la creación del Fuerte Bulnes durante ese año en territorio argentino, en el Estrecho de Magallanes. Este hecho dio paso al tratado de comercio y amistad de 1856, según el cual ambos países podían recurrir al arbitraje para resolver sus diferencias y se reconocieron como límites los que cada Estado tenía antes de 1810, o sea, los que el Rey Carlos II de España dispuso por medio de una orden real: la Capitanía de Chile se separa de la Argentina por la cordillera de los Andes.

En 1881, comenzó a precisarse esta definición, con un tratado que aclaró que la línea limítrofe entre los países “debía correr por las cumbres más elevadas de la cordillera que dividiesen aguas” (Divortium Aquarum). Si se presentaban problemas en la demarcación debido a una poco clara división de las aguas, el asunto sería subsanado por tres peritos: uno elegido por cada nación y un tercero proveniente de una potencia amiga.

Bajo estos conceptos, poco a poco se han ido delineando los tramos en la línea divisoria, pero la falta de acuerdos en algunos espacios ha generado conflictos que ya nos dejaron al borde de la guerra en 1978.
El espacio que aún está pendiente abarca el territorio de Campos de Hielo Sur, donde la frontera estuvo por resolverse en 1991, a través de una línea poligonal que corría entre las pretensiones de Chile y Argentina, dividiendo el Campo de Hielo en partes relativamente iguales. Pero dicho acuerdo no llegó a buen puerto por oposición de sectores nacionalistas en ambas naciones.

En 1998, este Tratado fue reemplazado por otro, que divide el territorio pendiente en dos secciones. La del sur fue dividida por una línea que corre entre las pretensiones de las Partes. En la del norte, donde las pretensiones de las partes están muy distantes, se encargó a la Comisión Mixta de Límites hacer los estudios necesarios para los criterios del Tratado de 1881. Desde entonces, el tema ha descansado bajo la alfombra, sin que se haya resuelto el límite pendiente.

Para más información sobre el tema

Entrevista a senador RN Antonio Horvath, CNN Chile

La guerra de los mapas entre Argentina y Chile: una mirada desde Chile, Diario El Mercurio, Chile

Hielos Continentales: en Chile, la oposición salió a pegarle a Piñera, Diario Clarín, Argentina

Piñera dijo que Chile no tiene “pretensiones expansionistas”, diario La Nación, Argentina

Terremoto político: los tres errores de Bachelet

A una semana del mayor desastre natural de la era moderna de Chile, el país comienza lentamente el camino de regreso a la normalidad. Con los militares aún en las calles de Concepción y Talcahuano, se ha reinstaurado el estado de derecho y, la Teletón dedicada a socorrer a los damnificados recaudó el doble de lo esperado, casi 60 millones de dólares, con los cuales comienza la edificación de viviendas de emergencia.

Pero las evaluaciones políticas no son tan optimistas. Aunque la prensa extranjera felicita la existencia de una institucionalidad capaz de gestionar la crisis en Chile –cuya ausencia en países como Haití profundiza las ya graves consecuencias de un terremoto-, el listado de errores de gestión hace pequeños agujeros en la antes inmune imagen de la Presidenta Bachelet, justo antes de terminar su mandato.

La primera crítica apunta a un error que aún no tiene responsable, pero que en último término debe asumir la cabeza del gobierno, que al menos pudo aplicar “sentido común” con la escasa información disponible. Si bien el Shoa, la institución que debió alertar sobre el peligro de maremoto, no cumplió su misión (algo inadmisible, está claro), las posteriores entrevistas a los geólogos dejaron claro que frente a un sismo que inestabiliza a alguien de a pie en la costa es imprescindible evacuar hacia zonas más altas. La Presidenta y sus ministros podían ignorar esta información, pero ¿es posible que nadie en la Onemi supiera esto? Las excusas de su directora, Carmen Fernández, decían que al fin y al cabo un tsunami demora unos 20 minutos en golpear la costa, tiempo insuficiente para alertar. Pero en muchas localidades el mar entró casi una hora más tarde. Tanto tiempo pasó que algunos subieron a los cerros y luego, por indicación de la Onemi, alcanzaron a bajar.

Los errores no terminaron ahí. En segundo lugar vino la tardía la decisión de declarar estado de emergencia y llamar a los militares para instaurar el orden. Al parecer, Bachelet no quiso a los militares en la calle en su última semana al mando. Claramente, no es la foto que habría planificado para cerrar su álbum de presidenta. Pero los 11 mil efectivos que salieron hacia el sur el domingo, un día antes habrían evitado el segundo daño más importante que sufrieron no sólo los damnificados, sino la imagen del país: vandalismo, violencia, sensación de indefensión, desamparo en medio del caos. Los militares, por último, no sólo sirven para imponer el orden. Su sola presencia -ayudando a levantar escombros, socorriendo a víctimas en tantas localidades alejadas- habría dado una potente señal de que el estado se hace presente. Además, son en sí mismos un arma disuasiva potente frente al pillaje y todo el abanico delictual.

 

Finalmente, el sistema de comunicaciones colapsó, y eso debe tener un responsable. Si el sistema es público o privado, si las torres requerían electricidad, si las antenas para celulares se cortaron o el sistema colapsó… todo eso da lo mismo. Un terremoto, un evento predecible en un país como el nuestro, no sólo dejó a la ciudadanía incomunicada. Eso era secundario. Lo tremendo es que las autoridades regionales quedaron aisladas, que el Ejecutivo debió tomar decisiones sin la información suficiente, que la Armada no tenía idea de lo que pasaba.

 

Para un país que gasta en abundancia en sus Fuerzas Armadas, que se jacta frente a los vecinos de su prosperidad y eficiencia, esto simplemente es una bofetada que llama a la humildad. Los países vecinos, esos a los cuales se intenta “disuadir” a través de la compra de más y más armamento (y que llegaron a socorrer con agua y hospitales oportunamente), ya tienen clara la fragilidad de nuestras comunicaciones, esa que Estados Unidos ayudó a mitigar casi con una limosna, con la veintena de teléfonos satelitales que le sobraban a la delegación de Hillary Clinton.

Por Nicolle Etchegaray

 
Read more…

Chávez contra los medios: Cierra seis canales de TV

El control de los medios de comunicación en Venezuela nuevamente se toma las
 portadas de la prensa regional. La suspensión de la señal de seis canales de
televisión  por cable se basa en el supuesto incumplimiento de la llamada “Ley Resorte”,
que obliga a los canales nacionales a transmitir todas las cadenas del gobierno de Hugo Chávez.

Sin embargo, los canales afectados alegan ser señales internacionales, una categoría en la que entran al tener sobre un 70% de su programación con contenido extranjero y que los exime de estas exigencias. Detrás de la sanción, acusan los analistas, estaría la decisión del Presidente venezolano de eliminar poco a poco todo espacio de comunicación que pudiera cuestionar su controversial manejo político.

Entre los canales suspendidos está Radio Caracas Televisión, el principal
medio opositor al gobierno de Hugo Chávez
, el cual perdió en 2007 la autorización para emitir en  señal abierta y desde entonces sólo transmitía por cable. También está TVN Chile, cuyas transmisiones serán restituidas luego que el canal, aún dependiente del gobierno de Michel Bachelet, apelara a la decisión. La sanción, al parecer, fue un mensaje al próximo gobierno de Sebastián Piñera. Los otros canales son América TV, American Network, Ritmo Son y Momentum.

La medida encontró un rechazo extendido, que abarca a autoridades de gobierno de diferentes países y de organismos internacionales. La Unión de Partidos Latinoamericanos emitió un comunicado en el cual ofrece un “enérgico rechazo a las medidas atentatorias contra la libertad de expresión llevadas a cabo por el gobierno venezolano. La suspensión de los canales de televisión vulnera gravemente la libertad de prensa, uno de los pilares más importantes de la democracia, ya que permite la fiscalización de sus autoridades”. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos también respaldó a los canales afectados y declaró que esto vulnera las garantías constitucionales, ya que los canales cerrados no tuvieron la oportunidad de defenderse ante una autoridad imparcial.

Lejos de atender a las críticas, el gobierno de Chávez ha defendido con fuerza su decisión. Diosdado Cabello, ministro de OO.PP. y director de la Conatel venezolana (uno de los hombres más influyentes en el gabinete), afirmó que Venezuela tiene derecho a exigir mayor “reciprocidad” a otros países al permitir la transmisión de canales extranjeros. En particular, cuestionó que en EE.UU. no sea transmitido el canal de Chávez: “los gringos, como siempre, están preocupados, pero ¿por qué no dejan que Telesur salga en EE.UU.? ¿Quién censura a quién?”. Respecto de Chile, afirmó que “La derecha chilena salió diciendo que debe ser restituido TV Chile. ¿Por qué Telesur sólo se ve por DirectTV en Chile y no le dejan que salga por las otras empresas de cable?”. Finalmente, las críticas cayeron sobre el Presidente de Francia, quien había lamentado el cierre de RCTV. Nicolás Sarkozy fue acusado por Chávez de “inmiscuirse en asuntos internos” y amenazó que revisará las relaciones con su nación.


Algunos artículos para profundizar la noticia: 

Chávez sacó del aire a Radio Caracas por no transmitir la cadena nacional, Clarín, Argentina. 

Venezuela: un muerto en las protestas por el cierre de un canal de televisión opositor, La Nación, Argentina. 

Protestas y críticas en Venezuela por el acoso a los medios, La Nación, Argentina. 

RCTV: el final de Chávez , por Hugo Santaromita, El Universal, Venezuela 

El Gobierno confirma un segundo estudiante muerto en las manifestaciones en Venezuela, El País, España. 

OEA mediaría entre Caracas y los canales, La Nación, Chile. 

Piden a Bachelet reaccionar ante medida contra medios en Venezuela, La Tercera, Chile  

EEUU pide que cese la intimidación a los medios en Venezuela, La Nación, Chile 
 
Chávez amordaza, Editorial El País.es  

Caracas acentúa su política de silenciamiento de los medios informativos críticos, El País, España  
 
Chávez versus Chile, por Cristian Leyton Salas. La Tercera, Chile 

Malas noticias: Cierre de medios, por Cristian Cabalin, La Tercera, Chile