La economía chavista hasta el cuello

Aunque el presidente Hugo Chávez se niega a reconocer su responsabilidad frente a una crisis económica que se agudiza en Venezuela, en menos de una semana su gobierno realizó dos explosivos anuncios que ya no sólo critican sus adversarios políticos, sino que gran parte de los analistas económicos de la región.

Comenzando el año, el viernes 8 de enero, fue decretada una devaluación por la cual el dólar dejó  de cotizarse a 2,15 bolívares y pasó a un cambio dual de 4,30 general y 2,60 para bienes de primera necesidad. Así, las transacciones relacionadas con salud, alimentación, útiles escolares, ciencia y tecnología, se encarecerían sólo un 17%, mientras el resto de los rubros deberían enfrentar un alza de precios del 100%. 

La gracia de este cambio dual, según Chávez, es que le permitiría afectar únicamente el precio del dólar y potenciar las exportaciones, sin impactar en el bolsillo popular: Pero un hombre, por poderoso que sea, no puede manejar las fuerzas de la economía a su voluntad y Venezuela importa cerca del 80% de los productos que consume; la pérdida de valor del bolívar subirá irremediablemente el precio de todos los productos. La prueba central es la realidad. Ésta es la cuarta operación de ajuste del tipo de cambio que realiza su gobierno desde que impuso el control de cambios, en febrero del 2003. Desde entonces, la principal consecuencia del control del precio de la divisa ha sido el nacimiento de un mercado negro que crece y se consolida. Según un Editorial del diario El País.es, “Venezuela es ya el único país del mundo en el que operarán tres tipos de cambio: el que se aplica a alimentos y otros productos de primera necesidad (2,6 bolívares por dólar); el general (4,3) y el del mercado negro (6,20)”.

Pero los problemas económicos no explotan únicamente a través del dólar. Este 12 de enero fue anunciado un plan de racionamiento energético que ya todos esperaban. El país sufriría cortes de electricidad de cuatro horas cada dos días. Sin embargo, la indignación popular pudo más y, rápidamente, el Presidente reculó. Tras despedir a su ministro de Energía Eléctrica, suspendió el plan de recorte, al menos en Caracas. El problema es que el déficit energético, que alcanza un 12%, se mantiene, y hoy se necesitan inversiones por al menos US$ 18 mil millones hasta 2014 para solucionar la crisis desde su raíz.

Los análisis políticos y económicos hoy apuntan a Hugo Chávez como responsable de los problemas señalados. Con una política económica cortoplacista, un gasto público desatado y una permanente campaña –nacional e internacional- de culto a su persona, se han dilapidado los recursos y ahuyentado a la inversión privada. 

Durante sus once años de gobierno, el precio del petróleo se ha multiplicado por ocho y se han recaudado unos US$ 900 mil millones de dólares, con los cuales Venezuela pudo transformarse en la potencia industrial de la región. Sin embargo, el panorama es muy distinto. La inflación llegó al  30,9% en 2008 y a 25,1% el año que recién pasó. Lejos de lograr la prometida independencia económica, hoy Venezuela se juega la vida en el precio de un solo producto: el petróleo, que constituye el 94% de las exportaciones del país. 

Con la billetera reducida, debido a la caída en el precio del combustible, Hugo Chávez enfrenta un año electoral en una posición debilitada. El “ajuste cambiario” (como llama el gobierno a la devaluación), permitirá aumentar al doble las ganancias del estado a través de la venta de petróleo. Pero sin otras medidas económicas, es difícil que la medida le dé un respiro a largo plazo. 


*A continuación recomendamos algunas columnas y reportajes de la prensa extranjera.

El bolívar pierde el 90% de su valor en los 11 años de Chávez, El País.com

Brutal e insuficiente,  editorial El País.com

Capitalismo salvaje bolivariano,  Marcelo Cantelmi, editor internacional diario Clarín

Devaluación del bolívar, medida correcta: FMI, El Economista.com.mx

Inquietud y ola de críticas por la megadevaluación en Venezuela, Clarín.com

Gobierno cierra 70 comercios en Venezuela, Nuevo Herald.com