El provocador panorama que enfrenta Sudamérica el 2010

Elecciones, bicentenarios, crecimiento y una nueva pulseada entre derecha e izquierda

 

El 2010, y luego de haber superado la crisis económica (algunos mejor que otros ya que no hubo un impacto uniforme de la crisis), será un año de expansión y, quién sabe, el comienzo de otro periodo de bonanza como el que se vivió en el quinquenio 2003-2007.

Según la CEPAL América Latina crecería un 4,1% liderada por Brasil con 5,5%, seguido de Perú y Uruguay (5,0%) y Bolivia, Chile y Panamá (4,5%). México es el que la tiene más difícil y será un año en el que definirá si aprovecha la recuperación norteamericana para salir del pozo en el que se encuentra o si se mantendrá sumergido como hasta ahora, desangrándose en una lucha contra el narcotráfico que el Estado parecería estar perdiendo.

 

Continúa el ciclo electoral

  

El 2010, además, seguirá siendo un año de elecciones, y nueve países enfrentarán comicios de distinto tipo: se renovarán las presidencias en Chile, Brasil, Colombia y Costa Rica; y habrá elecciones parlamentarias en Venezuela, Uruguay, Perú, República Dominicana y Bolivia. Una de las más importantes por su peso específico pero no por las sorpresas que pueda deparar, será la elección presidencial en Brasil, cuya novedad es que no habrá novedades: se prevé estabilidad política y económica gane quien gane, sea el opositor José Serra o Dilma Rousseff, la candidata del PT y de Lula.

Es previsible que continuará además la consolidación democrática: el Latinobarómetro 2009 ya nos había sorprendido gratamente con el dato de que el 65% de los latinoamericanos nunca apoyarían a un gobierno militar bajo ningún concepto, y aquel que afirma que si bien no somos demócratas perfectos un sólido 70% cree que la democracia es el menos malo de los sistemas. La nota discordante a estas buenas noticias, son las amenazas bélicas que de cuando en cuando se pronuncian entre países hermanos, el caso de Venezuela sobre Colombia es el más dramático y nada hace prever que los escarceos vayan a disminuir en los próximos meses.

Viendo el panorama electoral caso por caso, son remarcables los desafíos que varios países enfrentarán el 2010. Venezuela tendrá elecciones legislativas en diciembre y existe la posibilidad de que Hugo Chávez pierda su mayoría después de 11 años de triunfos casi ininterrumpidos, lo cual puede cambiar de forma determinante la forma en que entendíamos la política regional. 

Sin embargo, eso no implica que se quiebre el eje de fuerzas conservadoras y progresistas en la región, el que seguramente mantendrá su correlación de fuerzas durante el próximo año, con un claro predominio de opciones socialdemócratas por sobre la izquierda más radical, y con la consolidación de un eje de centro derecha que posiblemente será reforzado por el nuevo gobierno chileno, si gana el candidato de derecha Sebastián Piñera. 

Lo mismo ocurrirá en el caso de Colombia ya sea reelegido por tercera vez el actual presidente, Álvaro Uribe, o alguno de sus delfines como José Manuel Santos, ex ministro de Defensa. Igualmente, en Costa Rica, si gana Laura Chinchilla, probablemente se mantendrá la política económica y social del saliente presidente Oscar Arias, aunque no todo está dicho y el opositor e izquierdista Otton Solíz podría dar una sorpresa.

 
Celebraciones y sinceramiento con EE.UU.

 

El año que comienza también será uno de celebración y de bicentenarios, con todo lo simbólico que tiene mirar lo realizado en el largo plazo y proyectarse hacia el futuro. En ese marco, cinco países lo harán el 2010: Argentina, Chile, Venezuela, México y Colombia.

Será también un año en el que se sinceren y se encaminen o no las relaciones de América Latina con EE.UU., un desafío de enormes dimensiones para el recientemente ratificado  Arturo Valenzuela en el cargo más alto de política exterior hacia América Latina. Honduras es su prioridad más urgente, pero el tema estratégico será la relación de los EE.UU. con Brasil. Como dice Peter Hakim del Diálogo Interamericano: “La agenda de EE.UU. en América Latina depende cada vez más de la claridad de las relaciones con Brasil”.

La luna de miel entre la región y Obama parece haber terminado, no así la autonomía de la que gozó América Latina en los últimos años y que permitió el resurgimiento de una potencia regional como Brasil. Cierto que Obama mejoró la relación con Cuba, pero últimamente él mismo ha responsabilizado a las autoridades de ese país de no liberalizar su sistema político. En cualquier caso, los EE.UU. seguirán siendo determinantes para todos los países de la región y habrá que ver cómo enfrenta cada uno los nuevos desafíos que se presenten el 2010. Ya Hillary Clinton propuso —como si esto fuera posible—, oprimir el botón reiniciar.

Habrá que ver.

¿Qué nos deja el 2009?

Publicamos un breve recuento de algunos de los temas que marcaron la agenda regional en el año que concluye, algunos de los cuales seguirán siendo importantes en los meses que se vienen por delante, que prometen ser tan o más intensos que los del 2009.

La conflictiva relación entre Sudamérica y los EE.UU., y el liderazgo emergente de Brasil (que tan bien simbolizará The Economist con esa portada ya famosa del Cristo de la Concordia despegando), así como las discrepancias de ambas potencias sobre Honduras son asunto ineludible.

Predominan las malas noticias, por supuesto: la relación entre Colombia y Venezuela amenaza con deteriorarse aún más a medida que pasan los días; al mismo tiempo el retorno del fantasma de los golpes de estado, y las malas relaciones entre vecinos como Chile y Perú, son legados del año que concluye que no se puede dejar de mencionar.

Pero a no desmayar, que también hay buenas nuevas: la democracia se consolida lenta pero de forma segura, como lo han demostrado Bolivia, Ecuador, Argentina, Chile y Uruguay donde los ciudadanos expresaron sus preferencias, sus críticas y aspiraciones sin mayores problemas y en algunos caso cambiando radicalmente el panorama político de sus respectivos países. En definitiva, como dice el Latinobarómetro, no seremos demócratas perfectos, pero cada día nos gusta más el sistema en el que vivimos.

 

   

 

  Obama y el fin del  idilio con América Latina Obama

El ascenso de  Barack Obama a la  presidencia en Estados Unidos  generó todo tipo de  expectativas  en América Latina, sobre todo después de los distantes y tensos ocho años de George Bush.

Sin embargo, tras el primer año de Obama, el descontento ha comenzado a aflorar en la región, y algunos líderes cuestionan públicamente si está en su interés cambiar la política con la que sus predecesores manejaron las relaciones con América Latina.

Entre los episodios más conflictivos de este año se cuenta la crisis de Honduras: aunque Estados Unidos inicialmente rechazó el golpe de estado, luego dio su apoyo a las recientes elecciones convocadas por el gobierno de facto, las que en cambio rechazaron los líderes de Brasil, Ecuador, Bolivia  y Venezuela, mientras el resto de los mandatarios ha preferido mirar con cautela el tema. 

Otro episodio polémico se generó por un acuerdo militar con Colombia, por el cual las fuerzas armadas de Washington obtuvieron acceso a siete bases militares colombianas, en una alianza que pretende aunar fuerzas en la lucha contra el narcotráfico. 

 

Brasil, la emergencia de la gran potencia regional

Lula da SilvaEl 2009 demostró que el país de la samba y  “el juego bonito” es una de  las diez economías  de mayor  tamaño  en el mundo y gracias a una administración responsable ha logrado superar la crisis con rapidez y sin grandes problemas. Brasil celebra además que fueron descubiertos nuevos yacimientos de petróleo en su territorio.

Si bien la presencia brasileña en la región siempre fue destacable, ésta estuvo limitada por décadas debido al protagonismo de los Estados Unidos y a una política exterior introvertida.

Todo comenzó a cambiar de la mano de un presidente Luiz Inacio Lula da Silva, quien ha decidido terminar su mandato utilizando su influencia como líder de la mayor economía sudamericana. Este giro en su política exterior tuvo su clímax en el caso Honduras, donde llegó a opacar al mediático Hugo Chávez con un sobrio pero sólido apoyo al depuesto presidente Manuel Zelaya.

Pero el auge de Brasil no termina ahí: será anfitrión de la  Copa  Mundial  en 2014 y,  además,  Río de Janeiro se será la primera ciudad sudamericana encargada de  la organización de las  olimpiadas en el 2016.

 

¿Venezuela vs. Colombia o Chávez vs. Uribe?

Hugo chavez 2

 Los roces entre Colombia y Venezuela ya se convirtieron en costumbre, dando permanente material a la prensa para escribir sobre sus dos polémicos presidentes, Álvaro Uribe y Hugo Chávez, respectivamente.

El clima de confrontación, cuya raíz es principalmente ideológica, ha tenido periódicas erupciones, la última, la decisión de Colombia de autorizar que las Fuerzas Armadas norteamericanas utilicen siete de sus bases militares.

Tras retirar al embajador venezolano en Bogotá, Chávez llamó a su pueblo a prepararse a una eventual guerra contra Colombia y Estados Unidos, mientras Uribe emprendió una gira por la región para explicar las razones y alcances de su decisión.

Aunque las agresiones verbales entre ambos mandatarios son moneda corriente, numerosos analistas consideran que este último enfrentamiento responde al difícil contexto interno de ambos países y a la necesidad de distraer a la opinión pública sobre los problemas en los que ambos presidentes están involucrados.

Hugo Chávez, quien se prepara para las elecciones a la Asamblea Nacional, por primera vez en su vida política comienza a bajar en las encuestas. Además, Venezuela enfrenta graves problemas económicos, racionamientos de agua y energía, además de un explosivo aumento de la delincuencia. Álvaro Uribe, a un año de las elecciones presidenciales, ha visto levemente dañada su imagen (que sigue siendo muy alta) debido a una serie acusaciones de corrupción contra funcionarios de su gobierno, enfrentando su punto de popularidad más bajo en siete años.

 

Golpe de Estado en Honduras

manuel zelaya El 28 de junio de 2009, la democracia fue rota en Honduras. El Presidente Manuel Zelaya, electo en 2006, fue arrestado por miembros del Ejército y deportado a Costa Rica, justo antes de que pudiera realizar un controversial referendo con el cual pretendía instalar una asamblea constituyente destinada a reformar la Constitución.

El Congreso, el Poder Judicial y sectores del Ejército hondureño, catalogaron la consulta popular del Ejecutivo como una “farsa”, a través de la cual el presidente buscaba perpetuarse en el poder. De acuerdo a la versión de Zelaya, su expulsión responde a un complot de las élites, decididas a mantener sus privilegios a costa de los pobres de su país.

Tras el sorprendente golpe de estado, prácticamente todos los mandatarios condenaron el quiebre democrático, mientras la OEA convocó una reunión urgente del Consejo Permanente para analizar la crisis y “defender la estabilidad democrática”.

A pesar de múltiples intentos de mediación, no se logró un acuerdo entre el gobierno de facto —liderado por Roberto Micheletti— y Zelaya, quien respaldado por Hugo Chávez a pesar de la prohibición del actual gobierno logró regresar escondido a su país y refugiarse en la embajada de Brasil.

A pesar de los esfuerzos de Zelaya y del apoyo de diversos líderes de la región, el 29 de noviembre se realizaron unas controversiales elecciones presidenciales, las que han sido cuestionadas por gran parte de la comunidad internacional, pero que Estados Unidos (principal socio comercial de Honduras), ha respaldado.

“Pepe” Porfirio Lobo, ex presidente del Partido Nacional, ganó con un 56% de los votos y ha llamado a crear un gobierno de unidad nacional, el cual comenzará el 27 de enero de 2010.

 

Bolivia: Evo para rato evo morales bn

Tras años de una Bolivia polarizada entre el gobierno indigenista del MAS y la oposición política de los departamentos del Oriente boliviano, el Presidente Evo Morales logró un abrumador triunfo en las elecciones presidenciales que se celebraron en diciembre de 2009 y el control del parlamento, lo que le permitirá elegir todas las autoridades establecidas en la Constitución recién estrenada.

Con más del 60% de los votos, el ex líder cocalero mantuvo su popularidad en el occidente boliviano y mejoró su desempeño en la “media luna” oriental. Junto con ello, logró una amplia mayoría en las elecciones parlamentarias, lo que fue interpretado por el Presidente como un llamado a profundizar su revolución democrática.

El representante del Plan Progreso para Bolivia-Convergencia Nacional (PPB-CN), el ex militar Manfred Reyes Villa, obtuvo menos de un cuarto de los votos tras una campaña en la que realizó la crítica más radical al gobierno de Morales. Pero tras reconocer su derrota, el candidato se comprometió a encabezar “una oposición constructiva”. Otro opositor más moderado, el empresario Samuel Doria Medina, obtuvo el tercer lugar con sólo un 6% a 7% de los votos.

 

Perú en la mira del indigenismo

 Alan García bnTras meses de protestas en la amazonía peruana, en junio del presente año fuerzas militares del Perú atacaron sin previo aviso a unos cuatro mil indígenas awajún-wampis en Bagua. Los pueblos originarios reclaman su derecho a consulta (garantizado por el Convenio 169 de la OIT), ante la puesta en marcha de  un paquete de decretos legislativos impulsados por el Presidente Alan García, en el marco del proceso de implementación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. Dicha normativa garantizaría la explotación minera y petrolera de la región.

En los enfrentamientos murieron docenas de indígenas, por lo que el episodio se ha bautizado como la “Masacre de Bagua”. A pesar de las explicaciones del Ejecutivo, la organizaciones indigenistas de la región se volcaron en contra de Alan García y se produjo un quiebre en las ya difíciles relaciones entre Perú,  Bolivia y Venezuela, cuyos mandatarios criticaron duramente al gobierno peruano.

 

  

Los Kirchner sufren sus primeras caídas  Cristina Fernandez 1

 Por primera vez desde que comenzaran su carrera política, hace más de veinte años, los Kirchner sufrieron este año una fuerte derrota electoral. En las elecciones legislativas la oposición obtuvo una amplia mayoría en diputados, con 144 de los 257 curules en disputa, lo que les permite imponer  su posición ante el matrimonio formado por Cristina Fernández y Néstor Kirchner, que antaño estaba acostumbrado a regir sin contemplaciones ni especial respeto por la oposición.

Para contrarrestar acusaciones sobre la intención de manejar la sucesión presidencial, la oposición permitió que el oficialismo mantenga la presidencia de la Cámara y la vicepresidencia segunda, así como la presidencia en el 40% de las Comisiones del órgano legislativo, a pesar de que tiene mayoría en todas ellas.

Diversos analistas apuntan este hecho, junto con la primera derrota sufrida en el Senado en julio de 2008 (cuando el vicepresidente Julio Cobos debió dirimir un desempate en el Senado y votó contra la opción de la Presidenta), como el inicio de un proceso por el cual el apoyo popular de los Kirchner comienza a desmoronarse.

 

La conflictiva relación entre Chile  y Perú  Bachelet

 Estas naciones vecinas tuvieron un año difícil marcado por la demanda que Perú interpuso en marzo en el Tribunal Internacional de La Haya, en la cual acusa a Chile de mantener  una errada delimitación fronteriza marítima.

Tras meses de delicadas idas y vueltas, el último  revés se produjo en noviembre de  2009, cuando Alan García acusó a Chile de tener  espías  infiltrados que habrían recibido pagos por información militar secreta. Junto con esto, García criticó una vez más la compra de armamento militar por parte del estado chileno, al que acusa de mantener una carrera armamentista.  Aunque el gobierno de Chile inicialmente negó los hechos, luego de la polarizada reacción de García ha intentado bajar la temperatura del conflicto, asegurando que se estudiará a fondo el caso y que el Ejecutivo mantiene la prohibición de utilizar el espionaje en todo ámbito de acción.

 

  

 

Uruguay se mantiene a la Izquierda

tabaré vázquez bn El ex guerrillero José Mujica, perteneciente al Frente Amplio de la coalición del saliente Presidente Tabaré Vásquez, y además al Movimiento de Liberación Nacional – Tupamaros (MLN-T), una de las guerrillas más importantes del continente en la década del 70, obtuvo un contundente triunfo en segunda vuelta frente al candidato del Partido Nacional, Luis Alberto Lacalle (de acuerdo a la Corte Electoral, Mujica obtuvo el 53% y Lacalle 42,92%).

Aunque la campaña se caracterizó por la polarización entre los candidatos, una vez electo, Mujica declaró que “si en algún momento mi temperamento de combatiente me hizo llevar la lengua demasiado lejos, pido perdón por la ofensa y mañana andaremos juntos”.

José Mujica regirá Uruguay durante el período 2010-2015 y se espera que su gestión sea una prolongación del actual gobierno, que termina con un alto porcentaje de apoyo popular.

 

 

 El Presidente de Paraguay y su(s) paternidad(es)   Fernando Lugo

El ex obispo católico Fernando Lugo, hoy Presidente de la República de Paraguay, ha desató una gran polémica en su país desde que reconoció públicamente la existencia de una desconocida hija que tuvo mientras era sacerdote.

Pero el problema no terminó ahí. Luego de reconocer su “desliz”, Lugo ha sido acusado de ser padre de otros  diez  niños. 

A pesar de la gran pérdida de popularidad sufrida por el Presidente, Fernando Lugo se mantiene frente a un gobierno que enfrenta la gran tarea de gobernar un país donde el 58% de la  población se encuentra bajo de la línea de la pobreza y que ha recibido constantes amenazas de la oposición y de la propia coalición de gobierno que, en algunos casos, implican hasta rumores de golpe de estado, lo cual ha sido desmentido reiteradamente.  

 

Rafael Correa reafirma su poder Rafael Correa

 En los comicios celebrados a fines del mes de  abril de 2009, Rafael Correa obtuvo  un 52% de la votación total. Lucio Gutiérrez, su rival  más cercano, alcanzó  apenas  un 28%.  Aunque en la Amazonía quedó por detrás de su oponente, Correa triunfó en la mayoría de las  regiones del país; en Quito arrasó con un 63% de los votos, mientras en Guayaquil, ciudad tradicionalmente dirigida por la  oposición, obtuvo un 41,7%, diez puntos por encima de Gutiérrez..

Esta fue la primera vez en treinta años que Ecuador reelige a un presidente; además, se convierte en memorable  que haya ganado en primera  vuelta.

El partido de Correa, Movimiento País, consiguió el mayor bloque legislativo de la Asamblea Nacional, aunque no la mayoría. Igualmente, alcanzó  varias gobernaciones y alcaldías, incluida la de Quito, la oposición conservó la de Guayaquil.

 

 

 

 

 

Latinobarómetro: la democracia se afianza a pesar de la crisis

(Corporación Latinobarómetro).- La democracia se afianza en tiempos de crisis. La percepción de progreso aumenta a pesar del golpe de Estado en Honduras, el virus AH1N1 y la crisis económica.

 América Latina aprecia más sus instituciones, sus presidentes, el mercado y está más satisfecha con su democracia.

 65% de latinoamericanos nunca apoyarían a un gobierno militar bajo ningún concepto.

 No somos demócratas perfectos pero el 70% cree que la democracia es el menos malo de los sistemas.

 Para descargar el Latinobarómetro completo (hacer clic acá)

Chile: la llave de La Moneda en manos de un electorado díscolo

Sebastián Piñera ganó cómodamente las elecciones presidenciales y deberá enfrentar una segunda vuelta el 17 de enero ante el aspirante oficialista y ex presidente Eduardo Frei. Piñera se impuso con el 44,03% de los votos mientras que Eduardo Frei, obtuvo el 29,62%. En tanto, el diputado independiente Marco Enríquez Ominami recolectó el 20,12% y el ex ministro Jorge Arrate, del pacto Juntos Podemos, el 6,21%, ambos disidentes de la coalición oficialista.

Precisamente en manos de estos dos últimos candidatos está la llave de La Moneda, por ello, Enríquez Ominami dijo que no llamará a sus seguidores a “endosar votos” a favor de alguno de los candidatos que disputaran en balotaje la presidencia de Chile. “Yo no soy dueño de sus anhelos, soy apenas el mensajero y el vocero de lo que ustedes me han entregado, y esa es una realidad que me hace imposible cualquier pretensión de endosar los votos de ustedes”, dijo. En cualquier caso tanto Piñera como Frei comenzaron a seducir a ese electorado díscolo.

En caso de vencer, Piñera será el primer presidente de la derecha electo en medio siglo en Chile y pondría fin a dos décadas de gobiernos de la coalición de centroizquierda Concertación.

A continuación, algunos de los análisis más destacados de la prensa chilena:

El Mercurio
Lunes 14 de Diciembre de 2009

Editorial

Por primera vez, la Concertación perdió ampliamente con su candidato a La Moneda, tras cuatro mayorías presidenciales consecutivas. Es de presumir que las dos candidaturas ahora en pugna habrán de plantearse de modo completamente diferente de como lo hicieron en la primera vuelta. Hay una modificación importante del cuadro parlamentario hasta ahora vigente: tres diputados comunistas; la UDI, con un éxito espectacular, al totalizar 39 diputados en su bancada, y la DC, con un resultado muy promisorio, ya que ha elegido a cuatro senadores que, en general, responden a su identidad más de centro.
Por primera vez, la Concertación perdió ampliamente con su candidato a La Moneda, tras cuatro mayorías presidenciales consecutivas que marcaron un hito histórico. En esta primera vuelta, Frei quedó 14 puntos bajo Piñera. Esta marca es un durísimo revés, y tanto más por cuanto el Gobierno completo se jugó por Frei, con la propia Presidenta poniendo toda su popularidad en la balanza -la que no se traspasó al candidato presidencial ni a la Concertación-. Dirigentes concertacionistas y ministros como Sergio Bitar admitieron que se trata de una diferencia superior a la esperada (la Concertación preveía una de 10 por ciento o menos). Por primera vez, también, el bloque oficialista se convirtió en minoría en ambas cámaras y tendrá cuatro diputados menos que la Alianza. En comparación con las elecciones de 2005, la Concertación, unida a Juntos Podemos, pierde 27 por ciento de votación en diputados, mientras la Alianza gana ocho por ciento.

El triunfo con primera mayoría relativa de Piñera es muy fuerte, pues se dio en todas las regiones y, muy significativamente, su respaldo es sustancial en la Región Metropolitana, de obvio peso electoral.

Es claro que Piñera tiene muchísimos más votos que los partidos que lo apoyaron, así como Enríquez-Ominami en su caso. Esto parece denotar que las figuras personales -el espíritu del presidencialismo- siguen siendo muy determinantes en Chile. La confianza que se deposita en las personas supera a la que se entrega a sus partidos y coaliciones políticas.

La votación personal de Enríquez-Ominami fue importante -20 por ciento-, lo que parecería abrirle eventuales opciones sobre las que el futuro dará cuenta, pero, a la postre, su apuesta resultó menoscabada por el fiasco de su lista parlamentaria, pues no logró elegir a ningún diputado, ni aun traspasar su apoyo a su padre, figura prominente y connotado ex senador de la Concertación, que ahora deberá dejar su escaño.

Incidentalmente, cabe advertir un error repetido ayer, según el cual la de Enríquez-Ominami sería la candidatura independiente más votada en nuestra historia política. En realidad, la marca mayor corresponde a Carlos Ibáñez del Campo, que en 1952 estuvo al borde de obtener la mayoría absoluta.

Otro hecho mayor es que los seis doblajes que antes tenía la Concertación en la Cámara de Diputados se desvanecieron ante cuatro triunfos de la Alianza, uno del PRI y un independiente ex Concertación.

Por su parte, la Alianza muestra una renovación significativa: hay 16 nuevos diputados de la bancada UDI y ocho nuevos de RN, algunos bastante jóvenes -esto es, 24 figuras diferentes sólo en la Alianza-. Algunas de ellas incluso lograron romper históricos doblajes de la Concertación, como en San Miguel y Cerro Navia.

Asimismo, en grandes líneas, las dos cámaras se renuevan en un tercio, lo que desde 1990 tampoco había ocurrido.

Esto indica que la no renovación de la clase política tantas veces reprochada no depende del sistema binominal, sino de la voluntad real de dar opción a nuevas figuras. En los hechos, el sistema político mostró ahora flexibilidad y renovación. Igualmente, la competencia dentro del sistema binominal probó ser no sólo una posibilidad, sino una realidad, que -como lo probó la dura lucha entre Lavín y Chahuán- se traduce en más votos para la coalición respectiva.

En lo institucional, es admirable que, a las 11 de la noche, el país tuviera el grueso de la elección presidencial perfectamente escrutada -frente, por ejemplo, al reciente caso de Bolivia, que sólo tenía el 58 por ciento de los votos al cuarto día después de los comicios-, y ello con incidentes apenas mínimos. Hay motivo para felicitarnos como país de un espíritu cívico, un sentido de participación democrática y una capacidad de organización en esta materia no frecuentes fuera del mundo desarrollado.

Puede estimarse, incluso, que esto compensa esperanzadoramente el déficit de interés de los jóvenes que no se inscriben. El padrón de más de siete millones de votantes que participó en las elecciones de ayer lo hizo con ejemplar civismo y ojalá sea un estímulo para la futura incorporación de éstos al proceso político.

La segunda vuelta

La recién abierta segunda vuelta presidencial se augura completamente distinta de todas las anteriores, en las que el Partido Comunista se sumaba automáticamente al candidato de la Concertación -Lagos y Bachelet, en su momento-, que sólo por este factor ganaron por escaso margen.

También esta vez cabe prever que esa votación comunista será la más favorable a sumarse al oficialismo, y a las negociaciones respectivas el PC llegará con su candidato emblemático y presidente, Guillermo Teillier, elegido diputado, junto con otros dos comunistas. Esto pone al PC en condiciones de mayor poder relativo que en todas las negociaciones similares de elecciones previas, y Frei habrá de mostrar frente a sus demandas una flexibilidad considerable, quizás mayor que la ya expresada en la primera etapa de la campaña.

Más complejo es el eventual apoyo a Frei del electorado de Enríquez-Ominami. Más allá de las muchas y duras descalificaciones de sus dirigentes contra Marco, éste siempre ha sostenido que no negociará nada en el nivel de cúpulas y que, en cambio, respetará la libertad de decisión personal de sus votantes, así como la necesidad de que éstos se constituyan en un nuevo referente político -lo que confirmó en su discurso de anoche.

La incógnita está, pues, en la orientación de este electorado. Una parte de él ha manifestado en las encuestas que votaría por Piñera, y nada permite hoy anticipar si es que esta cuota se mantendrá, aumentará o disminuirá. Otro porcentaje -de magnitud desconocida- es un voto de protesta contra el sistema, que podría votar en blanco, por su desencanto o franco rechazo a la Concertación y a Frei, o, simplemente, no concurrir a votar en la segunda vuelta -lo que también favorecería a Piñera.

En el breve lapso de la campaña que hoy se inicia, es de presumir que las dos candidaturas ahora en pugna habrán de plantearse de modo completamente diferente de como lo hicieron en la primera vuelta. Despejada la duda de Enríquez-Ominami, Piñera ahora sabe con certeza quién es su contrincante. ¿Dónde centrará su cambio? ¿En la manera de gobernar? ¿En la idea de protección con crecimiento? ¿O en los problemas urgentes desatendidos -como delincuencia, justicia, salud, educación de calidad y otros-, en relación con los cuales, en 20 años y cuatro mandatos sucesivos, la Concertación -representada ahora por uno de sus ex presidentes- habría agotado sus posibilidades de respuesta eficaz? ¿Pondrá énfasis en uno de estos ejes, o en todos ellos a la vez?

Por su parte, Frei se prepara a sostener que él encarna el progreso, que Piñera significaría un retroceso, y que, en esa misma medida, encarna el voto “menos malo” para los votantes de Arrate y Enríquez-Ominami, que, desde su perspectiva, no podrían permitir que se elija a un gobernante de derecha. Este discurso puede dar frutos, pero tiene la desventaja de ser meramente negativo. Además, parece requerir que Frei lo invierta, subrayando qué pretende hacer en la forma de políticas concertacionistas realmente nuevas y gravitantes, en la línea de la “refundación” que anoche plantearon sus dirigentes más representativos. Aylwin, Frei mismo, Lagos y Bachelet no necesitaron dar este sello de novedad con tal fuerza en las presidenciales anteriores, y el propio Frei no lo hizo durante la campaña que anoche terminó, en la que la prioridad era mantener unida a una coalición con múltiples síntomas de fraccionamiento centrífugo.

El nuevo Congreso

De todas las elecciones parlamentarias habidas desde la reinstauración de la plena democracia, ésta es la elección con más cambios, y su conjunto indica una modificación importante del cuadro parlamentario hasta ahora vigente.
Los tres diputados comunistas (Teillier, Gutiérrez y Carmona), en buena parte se explican por el subsidio que les representó el pacto electoral con la Concertación, porque en los antiguos bastiones del PC, como Lota, no fue elegido Cristián Cuevas, pese a su conocida actividad en el medio sindical. Además integran la Cámara Baja tres diputados del PRI y dos independientes.

La UDI ha alcanzado un éxito espectacular, al totalizar 39 diputados en su bancada, y la Alianza queda a tres votos de la mayoría absoluta, cuadro inédito en las últimas dos décadas.

La DC, que aparecía en un proceso de fortísimo desgaste, defendía dos senadurías logradas en la elección anterior (Lavandero y Adolfo Zaldívar) y luego perdidas. Ahora tuvo un resultado muy promisorio -además de tener a su candidato presidencial plenamente competitivo en la segunda vuelta-, ya que ha elegido a cuatro senadores -Ximena Rincón, Andrés Zaldívar, Ignacio y Patricio Walker- que en general responden a su identidad más de centro. Mención especial merece la elección de Andrés Zaldívar, ex presidente del Senado, figura democratacristiana por antonomasia, que probó no tener una afinidad profunda con el estilo de la administración Bachelet, que dejó a pocos meses de encabezar su primer gabinete.

Si en la segunda vuelta se ratificara el triunfo de Piñera, este cuadro hace imaginable un Congreso en el que existiría una mayor capacidad de lograr acuerdos y, en consecuencia, un importante factor de gobernabilidad futura.

Mientras el PPD y el Partido Radical en general conservan su tónica, el Partido Socialista tuvo un mal resultado en la elección del Senado.

En la Alianza, por su parte, en la V Región Costa la UDI estaba perdiendo a Lavín por diferencia ínfima ante Francisco Chahuán (RN), pero ganaba la senaduría de la IX Región Sur, con Ena von Baer.

Con todo, en el gran balance, tanto el Senado como la Cámara aparecen revitalizados con figuras de calidad que pueden llevar a cabo una valiosa renovación de la imagen política.

 La Tercera
Lunes 14 de Diciembre de 2009

El marquismo concertacionista

 Patricio Navia

Ahora que su quinta victoria presidencial consecutiva depende de que una sustancial mayoría de los votantes por Marco Enríquez-Ominami apoyen a Frei en segunda vuelta, la Concertación debe entender las razones que llevaron a muchos simpatizantes de centro e izquierda a apoyar al candidato díscolo. En vez de buscar el apoyo del propio candidato o de sus aliados emblemáticos, la Concertación debe escuchar el mensaje que llevó a tantos concertacionistas a mostrarse disconformes y hacerse cargo de sus causas.
Sería un error intentar atraer los votos descontentos de la Concertación concentrándose en los síntomas -el voto por ME-O- y olvidar las causas que llevaron a tantos simpatizantes de centro e izquierda a abandonar a la Concertación en su voto para presidente. Después de todo, la Concertación volvió a obtener la mayoría en la votación parlamentaria, pero por primera vez por escaso margen,  perdiendo todos sus doblajes. y quedando en desventaja en la Cámara.  A  20 años de la recuperación democrática, la coalición y el Juntos Podemos sumaron un 44%. Pero su candidato presidencial fue incapaz de igualar esa votación.
Si la Concertación cree que Frei tiene debilidades personales incorregibles -o que como candidato simplemente no funcionó-, de poco le servirá hacer el esfuerzo por ganar la segunda vuelta. Pero si la coalición entiende que su piso es la votación parlamentaria, entenderá que la victoria en segunda vuelta no es imposible. De ahí que tenga sentido salir a buscar el apoyo de los que hoy votaron por Enríquez-Ominami.La mayoría de ellos votó también por candidatos concertacionistas en la parlamentaria. El suyo es un voto de protesta contra las malas prácticas de la Concertación y un voto afirmativo por una democracia más participativa, por más tolerancia y por renovar la política.
El mensaje es claro. Si la Concertación quiere mantenerse en el poder, necesita demostrar que ha escuchado ese mensaje y que tomará medidas para reencantar a esos electores inconformes.  Si la Concertación entiende mal el mensaje, saldrá a buscar el apoyo personal de ME-O y de otros líderes políticos que lo apoyan. Pero aun si logran sumar a los rostros, los votantes bien pudieran optar por otro camino. Es necesario abordar las causas profundas que produjeron ese descontento.  
Los resultados de hoy dejan en claro que la Concertación sigue siendo una fuerza electoral relevante. También ha quedado claro que la derecha, pese a presentar un candidato moderado y moderno, no es capaz de atraer la mayoría del electorado. Si la Concertación lograr abordar las causas de ese descontento, entonces el grueso de la votación de Marco Enríquez-Ominami se sumará a Eduardo Frei en segunda vuelta. En los votos que sumaron anoche los candidatos Frei, Enríquez-Ominami y Arrate se encuentra el camino para la victoria concertacionista

 La Tercera
Lunes 14 de Diciembre de 2009

 “¿Y ahora qué puede hacer Frei?”

Ascanio Cavallo

 Las elecciones presidenciales de ayer arrojaron un par de sorpresas y un par de confirmaciones. Entre las primeras deben contarse, obligadamente, las votaciones de Sebastián Piñera y Eduardo Frei, que fueron superiores por mucho a lo que les otorgaban encuestas tan valoradas como la del CEP: 8 puntos más en un caso, 6 puntos más en el otro. Como margen de error, escalofriante.

Las confirmaciones fueron las votaciones de Marco Enríquez-Ominami y Jorge Arrate, que no amenazaron finalmente a nadie y se mantuvieron en las cotas anunciadas. Lo que decía la encuesta, no el entusiasmo de los comandos ni el supuesto secreto de los indecisos.
Como se suponía desde el primer día de campaña, Piñera y Frei pasan a segunda vuelta. ¿Qué se puede esperar de esta marcha forzada de 30 días que se inicia hoy?

Los voceros más importantes de la Concertación han sostenido en estos días -y aun ayer- que la campaña de segunda vuelta será durísima, en el sentido de que polarizará las opciones: entre ricos y pobres, privatistas y estatistas, víctimas y victimarios, autoritaristas y demócratas. Una pantografía del Sí y el No, hasta donde ella sea posible 20 años después.

El caso es que esta versión de la campaña necesitaría una correlación con los resultados. Esto es: si Piñera obtenía menos del 43%, y la distancia con Frei era inferior a los 10 puntos, habría excelentes posibilidades de derrotarlo en el balotaje, extremando las amenazas y las memorias dolorosas. En ese caso, todo el aparato de la Concertación se volcaría, sin la menor fisura, a recomponer su votación histórica, por las buenas o por las malas, para impedir el triunfo de la oposición.

Pero ninguna de las dos condiciones básicas se cumplió: Piñera se empinó hasta poco más de cinco puntos de la mayoría absoluta (cerca de la votación de Michelle Bachelet en el 2005), le sacó a Frei una ventaja potencialmente irremontable y las candidaturas alternativas se redujeron a la irrisión que siempre se les supuso desde las opiniones no interesadas.

Hay un inevitable contrabalance entre ganadores y perdedores. Los seguidores de Piñera tendrán razonables motivos para sentir que están en los márgenes del triunfo final. Los seguidores de Frei, en cambio, no sólo deben aceptar el segundo lugar (algo verdaderamente serio para un ex presidente), sino sobre todo la posibilidad cierta de perder en la recta final. La diferencia de ánimo tiene siempre un papel en la política.

La Concertación dispone de una gran soldadera para las batallas difíciles. Pero nunca antes había afrontado una amenaza tan radical y tan inextricable como el porcentaje obtenido por Piñera. Nunca están menos disponibles los soldados que para la derrota, sobre todo cuando se las anuncian con un mes de anticipación.

Lo que esto quiere decir es que una estrategia de confrontación excesiva, agresiva, dramatizada, puede ser una idea pobre dentro de una situación complicada. El oficialismo requiere medir con cuidado el despliegue de sus esfuerzos en lo que desde ahora aparece como un escenario de derrota presidencial, aunque no parlamentaria.

En el cortísimo plazo, el freísmo tendrá que asegurar los votos de Arrate (un tanto decepcionantes, cualesquiera fuesen las expectativas) y tratar de negociar con Enríquez-Ominami, una cosa bastante inviable, desde que el proyecto central del diputado ex socialista envolvía la jubilación de Frei, el alejamiento de la DC y la reorganización de la Concertación de una manera tal que no fuese ella misma. Al fin y al cabo, la idea de que Enríquez-Ominami pudiese ser el líder de una “nueva” Concertación se reveló ayer como lo que siempre fue: una entelequia de aficionados. Porque si tiene algún valor, el proyecto de este diputado debería ir algo más lejos, en otros tiempos. Para la pelea de este mes, su peso relativo se aproxima al cero.

¿Qué puede hacer Frei? Lo que hizo antes de ser proclamado candidato: esperar, aguantar y mantener el estoicismo que hasta sus peores enemigos le reconocen como su principal valor.

Y poco más.

 La Tercera
Lunes 14 de Diciembre de 2009

 Piñera: El fin del comienzo o el comienzo del fin

 Héctor Soto

 Si para Sebastián Piñera el triunfo de ayer no es todavía el fin del comienzo, puesto que deberá volver a calificar en enero, para la Concertación su mediocre votación podría ser el comienzo del fin. Mientras a Piñera sólo le faltan seis puntos porcentuales para alcanzar la mayoría, lo que le falta a Frei es el triple y esa diferencia hace improbable que la Concertación pueda retener el poder. Piñera tuvo ayer un buen desempeño. La votación que consiguió no solamente responde a una demanda ciudadana por cambio de rostros, de énfasis, de prioridades y de formas de gobernar. También habla de un candidato que se preparó con tiempo y serenidad, con profesionalismo y dedicación, para correr la demoledora maratón que en Chile son las campañas presidenciales.
En el curso de la campaña, Piñera evolucionó de menos a más. Lo pudo hacer no obstante ser millonario -lo cual es complicado en una sociedad que no tiene las cuentas en paz con el éxito económico-, no obstante que la última encuesta CEP volvió a ponerlo muy a la derecha y no obstante tener poco carisma en televisión. Pero aprendió a conectar mejor con la gente y a hablarle relajadamente a su público; se sintió cómodo paseándose micrófono en mano sobre el escenario de las concentraciones y mitines. Y comenzó a hacerse patente que lo hacía bien porque se sentía bien. También manejó con sensatez las cosas en su comando. Ni muy adentro que te quemes ni muy afuera que te hieles. Zanjó las divergencias que pudo, trató de neutralizar las que no pudo, corrió riesgos respecto de los asuntos que le parecían relevantes y evitó quemarse en peleas chicas. Al revés de Frei, no hizo nada que estuviera a contrapelo de su carácter o ADN. Supo vencer, además, la tentación de radicalizarse, en la que era fácil caer cuando el gobierno comenzó a intervenir la campaña oficialista. Pero nada lo sacó del equilibrio ni de la moderación. Es cierto: su campaña no tuvo épica ni tampoco un gran relato. Tal vez él no lo tiene. Pero tuvo rasgos que fueron muy suyos: mensajes claros, comparaciones reveladoras, propuestas concretas y un discurso optimista.
Piñera, uno de los políticos más aporreados de la escena política chilena en mucho tiempo, es optimista por naturaleza y tal como siente que en los 90 Chile dio mucho, cree que en el futuro debería volver a dar más. Ahora el candidato llega a la segunda vuelta con viento a favor y con márgenes auspiciosos. Pero su camino no está despejado.  Todo indica que la pelea en la segunda vuelta va a ser dura. Ayer mismo desde el oficialismo comenzaron a soplar vientos de guerra. Eso no es todo. La jornada también dejó plantadas algunas sombras. La derrota de nombres emblemáticos de la UDI -Lavín en la V Costa, Forni en la V Cordillera, Alvarez en Providencia, entre otros- va a complicar las cosas y  poner a prueba la consistencia no sólo de las lealtades, sino también de las afecciones dentro de la centroderecha. La política -se sabe- es un juego duro. Sin llorar, dicen. Eso lo supo Nixon, cuando perdió la Casa Blanca el año 60, por las que muchos consideran malas razones.
Dos años después volvió a ser derrotado cuando se presentó a la gobernación de California. Nadie hubiera apostado un peso que tiempo después iba a ser Presidente. Otro cuento es lo que pasó con posterioridad con él.
Quiéralo o no, Piñera tendrá que hacerse cargo de las tensiones de la coalición. El compromiso de la UDI es vital para su victoria final. Tanto como la necesidad de ampliar la convocatoria de su campaña a partir hoy.

  

El Mercurio
Lunes 14 de Diciembre de 2009

El Piñerazo

 David Gallagher

No hay nada que nos vuelva más humildes que votar, sobre todo si figuramos entre aquellos que pretenden opinar sobre lo que piensa la gente. Me lo decía ayer en la mañana en Chépica, donde hacía fila con hombres solemnes e inescrutables: hombres que con un lápiz expresarían en forma tajante e inapelable su decisión. Nada más de especulaciones ni de cuentas alegres: había llegado la hora de la verdad.

Esa hora de la verdad ha sido muy feliz para Sebastián Piñera y para la Coalición por el Cambio, que en diputados ha sacado una votación similar a la de la Concertación. Para Eduardo Frei, a pesar de confesarse contento por estar en la segunda vuelta (¡qué tiempos para un ex Presidente!), el veredicto de los ciudadanos ha sido lapidario. Para Jorge Arrate también: no logró mejorar la votación que le daban las encuestas antes de la franja.

En cuanto a Marco, el electorado no lo ejecutó, y cabe esperar que será una gran estrella política en el futuro. Pero no hay duda de que su votación fue decepcionante. Más aún lo fue el catastrófico desempeño de sus candidatos parlamentarios, que demostró que su votación era individual, y por tanto poco transferible.

¿Qué pasará con los votantes de Marco? La última encuesta del CEP, en la pregunta con urna, indicó que el 39 por ciento se iba con Frei, el 32 votaba blanco o nulo, y el 29 por Piñera. Con esa distribución, y suponiendo que el total de los votos de Arrate van a Frei (lo que no es tan seguro en un país de votantes cada vez más individualistas), y suponiendo que no hay votos del mismo Frei que pasen a Piñera por percibirlo como ganador, Piñera en segunda vuelta quedaría con unos 50.5 y Frei con unos 49.5 por ciento. No hay duda de que la elección será muy estrecha. Pero no hay que olvidarse de que en la última encuesta del CEP, un 55 por ciento dijo que no votaría jamás por Frei. Ese es un freno formidable.

Que nadie pueda hacer cuentas alegres con los votos de Marco lo demostró él mismo, al decir, con la humildad de quien se ha sometido al rigor de las urnas, que no se sentía con el derecho de endosarlos. Los líderes de la Concertación, sea por arrogancia, o porque están en una poco atractiva fase de negación, creen que los votantes de Marco se van a unir a Frei en torno al ‘progresismo’. Puede ser, pero en su discurso de anoche, Marco partió dirigiéndose a los ‘mujeres y hombres libertarios’. ¿Acaso esos libertarios encontrarán la llave de la libertad en un regreso de Frei?

Encuesta Invamer Gallup Colombia Noviembre 2009

El pasado  6 de noviembre se dieron a conocer los  resultados  de la encuesta Invamer  Gallup Poll, esta  mide el estado de ánimo de los colombianos, la  aprobación  de la gestión del presidente , la  aprobación de la  gestión alcaldes y gobernadores, la  favorabilidad de personajes,  el  nivel de aprobación a algunas propuestas, leyes o afirmaciones  y la  favorabilidad de algunas instituciones  asi como tambien el  proceso de paz que se lleva a cabo en el país.

En el reporte  del penultimo bimestre del año se resalta la baja  en lo que respecta a  la aprobación que recibe la  gestión del gobierno de Alvaro Uribe por parte de la ciudadanía, pasó de  un  72% en julio a  un 64%, cabe mencionar  que  el momento de mayor aprobación  fue posterior a la “Operacion Jaque” –julio de 2008–  cuando fue liberada Ingrid Betancourt, tres contratistas  estadounidenses  y once militares de las  Fuerzas Militares Colombianas.

Artículos  relacionados  con el  tema:

Según la última encuesta, la corrupción agrieta el teflón uribista
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La silla Vacia
Bogota
06 11 09

Se deteriora Estado de Opinión uribista
Revista Semana
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06 11 09

Cae favorabilidad de Uribe
Diario El Espectador
Bogotá
06 11 09

Encuesta Invamer Julio 2009

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Encuestas Invamer Gallup Julio 2009

El 2010 de Sudamérica en cifras (The Economist)

THE WORLD IN 2010 THE ECONOMISTLa revista The Economist en su ultima edición hizo un  previsión sobre los sucesos que marcarán el 2010 en nuestra región y el mundo.

Para descargar el archivo haga clic en el link

 The world in figures countries.

 

Traducción América  Latina

El mundo en 2010                                                El mundo en cifras: Países
América Latina.
Principal evento: Elecciones presidenciales de Brasil en octubre
Crecimiento  en Latinoamérica: 2,4%

Argentina

Crecimiento PIB: 1,4%
PIB: $293 PPA (PPP $ 593 PPA)
Inflación: 8,3%
Población: 40,5 millones
PIB per capita: $7,230 (PPP: $14,630)

El gobierno de Cristina  Fernández de Kirchner peligra, la presidenta  puede  perder  su trabajo antes de que  su  periodo termine oficialmente en 2011. La  oposición controla el poder legislativo y  la lealtad dentro de  su propio  Partido Peronista está  cayendo. Las políticas económicas  diseñadas principalmente para asegurar  el poder de los  Kischner  se han visto  expuestas  por la  recesión global.  Aparte de las  múltiples protestas  que se  presentan también es latente el surgimiento de una nueva  crisis  económica  de  cosecha propia.

Para ver: La  gala del gaucho. El país  celebra el bicentenario de  su  independencia  el 25 de mayo.

Bolivia

Crecimiento PIB: 2,8%
PIB: $20 PPA (PPP $ 47 PPA)
Inflación: 4,4%
Población: 10,1 millones
PIB per capita: $1,940 (PPP: $ 4,710)

La división política  seguirá siendo aguda,  tanto con el presidente de izquierda, Evo Morales, como con  los candidatos de la oposición que postularon al  senado en las recientes elecciones de finales de 2009, estos  captaron  importantes  votos en  la  parte oriental del país, zona que apoya  al oficialismo.  Con Morales  confirmado en el cargo hasta 2014,   su modelo de  desarrollo estará  más  atrincherado. Las ganancias  inesperadas obtenidas  con los hidrocarburos que  financiaron los estímulos del  gobierno  gastados  en 2009  se  desvanecerán,  sometiendo la recuperación económica.

Brasil

Crecimiento PIB: 3,8%
PIB: $1,669 PPA (PPP $ 2,113 PPA)
Inflación: 4%
Población: 196.8 millones
PIB per capita: $ 8,480 (PPP: $ 10,740)

En contraste con países  vecinos como Argentina, la  austera gestión económica del gobierno de Lula  ha amortiguado a Brasil  frente lo peor  de la recesión, y el crecimiento se reanudará en  2010. Aun así el oficialismo, el Partido de los Trabajadores, no se espanta con una reelección en  octubre de 2009. De momento los  votantes  no  han simpatizado del todo con  los  candidatos – se encuentran en espera – Dilma Rousseff,   y el candidato de la oposición José Serra,  quien es el actual gobernado del estado de  Sao Paulo, este sobresaldrá  en la medida  que las dificultades económicas  persistan en el país.

Chile

Crecimiento PIB: 3,9%
PIB: $170 PPA (PPP $ 257 PPA)
Inflación: 2,3%
Población: 17.1 millones
PIB per capita: $ 9,950 (PPD: $ 15,010)

La  probable  victoria de Sebastián Piñera proveniente de La Alianza, coalición de centro derecha, en las elecciones  presidenciales  en diciembre de 2009  marcará el retorno de la derecha dos décadas después de  la dictadura militar de Augusto Pinochet, restaurado el gobierno  civil,  este triunfo significará algunos cambios en el consenso llevado hasta el momento, puesto que las políticas pro mercado han caracterizado a los años intermedios. La recesión de 2009 fue poco profunda, y el crecimiento se ha ido reanudando.

Par ver: Aparte de África. El rally Dakar  en su versión numero 32 se llevará a cabo  nuevamente  en las montañas de los Andes entre Chile  y Argentina durante el mes de marzo. El evento en  África  fue  considerado como muy peligroso.

Colombia

Crecimiento PIB: 2,4%
PIB: $250 PPA (PPP $ 418 PPA)
Inflación: 4,1%
Población: 48.9 millones
PIB per capita: $ 5,110 (PPD: $8,450)

La centro derecha probablemente retendrá el poder  en las  elecciones de mayo de 2010,  después de los dos periodos  en el cargo, Álvaro  Uribe,  puede que no sea  candidato,  debido en parte a que sus partidos perdieron las contiendas por el liderazgo del Congreso en 2009, ello retrasaría  los planes de  reformar  la constitución  y permitir una segunda reelección para el primer mandatario. Si no es Uribe su ex ministro de defensa Juan Manuel Santos, figura como favorito, en ese sentido Santos  continuaría el sendero  demarcado por  el señor Uribe, reforzamiento de las políticas de la Seguridad Democrática  y las   reformas  pro- mercado promovidas  hasta el momento.

Ecuador

Crecimiento PIB: 2,3%
PIB: $56 PPA (PPP $ 110 PPA)
Inflación: 5%
Población: 14.2 millones
PIB per capita: $ 3,960 (PPD:$7,770)
El presidente Rafael Correa  está en deuda  con los  partidos pequeños de la  extrema  izquierda  los cuales se sumaron a la coalición del oficialismo  después de  que  el propio partido de Correa, Alianza País,  perdió el control mayoritario en el congreso; esto asegurará que  el  populismo radical   que  han dirigido sus  políticas gubernamentales continúe.

Paraguay 

Crecimiento PIB: 2,5%
PIB: $14 PPA (PPP $ 29 PPA)
Inflación: 5,1%
Población: 6.5 millones
PIB per capita: $2,140 (PPP: $4,510)

Después  de  un inicio  difícil  el gobierno del  presidente  y ex sacerdote, Fernando Lugo, recibirá una inyección de  ingresos  cuando comiencen a fluir  las tasas para  Brasil por el uso de energía generada en el lado paraguayo de la propiedad conjunta Complejo Hidroeléctrico Iaipú. El flujo de caja  restaurará  el presupuesto de excedentes, y ayudará  a aumentar el crecimiento económico. El capital político de la oferta Itapú fortalecerá al presidente Lugo en el poder.

Perú

Crecimiento PIB: 3%
PIB: $134 PPA (PPP $ 257 PPA)
Inflación: 2,3%
Población: 29.8 millones
PIB per capita: $ 4,520 (PPP:$ 8,610)

Las tensiones  entre los indígenas que residen  en las montañas  y  la elite de la  costa están volviendo a la palestra  y presentan un reto para la administración de Alan García, en la medida  que las elecciones  de 2011  se avecinan. Treinta personas  murieron  en  enfrentamientos armados en 2009,  y García ha marcado una línea más dura todavía, previendo que  puede  estar  por  venir una oleada de violencia. Por el contrario la economía se mantendrá  sin problemas.

Uruguay

Crecimiento PIB: 2%
PIB: $34 PPA (PPP $ 45 PPA)
Inflación: 7,1%
Población: 3.3 millones
PIB per capita: $ 10,220 (PPP: $13,330)

Un nuevo año, un nuevo gobierno,  pero probablemente del mismo partido que actualmente se encuentra en el poder — José Mújica del Frente Amplio ha sido el  favorito desde antes de las  elecciones de 2009. Sí él gana, relevara al presidente  Tabare Vázquez, en marzo, es casi seguro  que estará a la  cabeza un gobierno  de minoría. Con la economía  recuperándose  las políticas harán énfasis en el reequilibrio fiscal.

Venezuela

Crecimiento PIB: -3,4%
PIB: $333 PPA (PPP $ 334 PPA)
Inflación: 31,4%
Población: 28.6 millones
PIB per capita: $ 11,660 (PPP: $11,990)

Contrario a la tendencia  mundial de recuperación económica, Venezuela permanece  en  una profunda recesión. Con tan pocos  ingresos, no puede haber muchos estímulos por parte del gobierno hacia la ciudadanía. El gobierno ha optado por la  centralización del poder; se  tiene  previsto que  las divisiones sociales  se profundizarán, así  mismo puede  que concurran  nuevos brotes  de  protestas  violentas. Pero la revolución de  Hugo Chávez continúa,  y con una  oposición dividida  y acosada esta se  encuentra incapacitada para explotar la oportunidad  que se les  presenta en diciembre  con las  elecciones legislativas.

Intención de voto en Brasil (diciembre de 2009)

IBOPE

Encuesta sobre asuntos políticos

(Clic acá para ver)

Intención de voto Perú (diciembre 2009)

Encuesta de la Pontificia Universidad Católica del Perú

Todo el poder a Morales

(Sergio Molina Monasterios).- El triunfo del líder indígena boliviano ha sido inobjetable. Ha ganado no sólo abrumadoramente en sus bastiones tradicionales, sino en lugares que le habían estado vedados y a los cuales hace unos años ni siquiera se animaba a viajar. En resumen, es un triunfo inédito que hace recordar aquellos de la década del 50, durante la Revolución Nacional, quizá el mejor espejo con el que se puede mirar lo que sucede en Bolivia, tanto desde el punto de vista político como económico.

 

Preliminarmente se puede concluir que la elección de ayer:

 

a)     Confirma la imposición de una nueva hegemonía y el desempate “no catastrófico” que supera la división y la polarización a la que nos había acostumbrado Bolivia.

b)     Consolida la derrota de la oposición y el caos en que está sumido el sistema de partidos, dando nacimiento a lo que varios analistas han denominado un “partido de Estado” (el MAS), donde las diferencias entre uno y otro se confunden.

c)      Morales con su triunfo consigue el control de todo el aparato estatal y tiene amplia mayoría para nombrar a las autoridades de todos los poderes del Estado, e incluso abre la posibilidad de ser reelecto.

d)     Plantea nuevos desafíos sobre el futuro del capitalismo de Estado clásico que ha construido y de su proyecto político, más allá de la reafirmación simbólica inclusiva que el domingo pasado ha demostrado su incombustibilidad.

e)     Ratifica el liderazgo con rasgos populistas de Morales, un Presidente teflón al que no se le pega nada, por ejemplo, los problemas de corrupción que enfrentó su gobierno en los últimos cuatro años.

f)        Inicia un proceso inédito en Bolivia de autonomías regionales e indígenas sobre las cuales no se sabe mucho aún, pero que seguramente significarán un nuevo rediseño geográfico, económico, político y étnico de consecuencias difíciles de prever.

 

La nueva composición del Congreso

 

Con su victoria el MAS controlará la Asamblea Legislativa Plurinacional (Congreso) donde tendrá mayoría absoluta en ambas cámaras y los dos tercios del senado con lo cual podrá designar al Contralor de la República, al Defensor del Pueblo, al Fiscal General, a los vocales electorales y a las autoridades del Tribunal Supremo de Justicia, del Tribunal Constitucional y del Consejo de la Magistratura. Lo cual significa que el Presidente Morales tendrá control de todos los poderes del Estado, incluido el judicial y el electoral.

También podrá reformar la Constitución Política del Estado y lograr la aprobación de la reelección indefinida. Actualmente el vencedor de las elecciones bolivianas puede ser reelegido sólo por una vez (la reelección fue limitada por un artículo transitorio de la Constitución que establece que los mandatos anteriores a la actual Carta Magna también se tomarán en cuenta. Lo que deja momentáneamente fuera a Morales). Sin embargo, el Presidente boliviano, en uno de los puntos oscuros de la jornada electoral, afirmó que este sería su primer periodo, lo cual significaría desconocer su propia Constitución.

Por otra parte, cinco departamentos que no lo habían logrado aún (La Paz, Cochabamba, Oruro, Potosí y Chuquisaca), aprobaron un régimen autonómico, sumándose a los departamentos orientales, con lo cual todas las regiones bolivianas tendrán esta cualidad. Además, en 11 municipios se optó por aprobar autonomías indígenas, sobre las que todavía no hay mucha claridad porque hace falta una ley que certifique su funcionamiento.

 

Datos duros más allá de lo simbólico

 

Los votos reflejan lo que dijeron las encuestadoras en todos estos meses: los bolivianos sienten que están mejor que antes y que van a estar aún mejor en el futuro inmediato. Bolivia creció este año un 3,8 por ciento, la tasa más alta de la región.

En estos números influye sin duda el narcotráfico que sigue siendo un tema sobre el cual el gobierno no tiene muchos argumentos más allá de los ideológicos. La oposición y muchos organismos internacionales acusan a Morales de ser excesivamente permisivo con la producción de coca. Para Naciones Unidas, la producción de cocaína se ha mantenido o ha disminuido levemente: en 2004 se estimó en 107 toneladas y en 2006 Bolivia habría producido 94.

A pesar del alto crecimiento económico en el último lustro, la informalidad de la economía sigue siendo tan grande que, como afirma Fernando Gualdoni, hace imposible “consolidar la inclusión social y económica de la mayoría de los 10 millones de bolivianos, entre los que el 60% es pobre y más de la mitad de este porcentaje raya la indigencia”.

Es el éxito del modelo rentista que ha perdurado en Bolivia a lo largo de décadas, desde la Revolución de 1952. Un modelo por el cual los ciudadanos se consideran con derechos sobre las rentas obtenidas de los recursos naturales. De ahí el éxito de los bonos y transferencias directas de dinero que realizó Morales a los bolivianos en los últimos años y que reflejan esta cultura (y parte de su éxito).

Asimismo, la participación del Estado se ha incrementado notablemente a través de nacionalizaciones y la creación de empresas públicas que permitirán que el Estado incremente su participación en el producto bruto interno del 28 al 35 por ciento.

Los hidrocarburos siguen y seguirán siendo el principal sustento de las arcas estatales (más del 50%) luego de que se nacionalizaran en mayo de 2006 y se aumentaran los impuestos a las petroleras, sin embargo, no sólo disminuyó la producción por la mala gestión (lo que restará más de mil millones de dólares al presupuesto general de la nación), sino que ahí es donde radican los principales problemas de corrupción del gobierno: en YPFB hubo cinco presidentes, todos acusados de corrupción y uno de ellos en la cárcel por este motivo.

 

El desbande opositor

 

La oposición que sumada apenas supera el 30% de los votos, es un pálido reflejo de aquella que paralizaba al país, que lo dividía y polarizaba y que podía jactarse de controlar la mitad de Bolivia a la que había denominado media luna. Hoy apenas gana en el oriente (Santa Cruz, Beni y Pando), y en este último departamento pelea ajustadamente por la mayoría, por lo que no se puede descontar más sorpresas cuando los votos de los sectores rurales comiencen a llegar en estos días, los cuales favorecen ampliamente a Morales. Pero lo relevante es que el Presidente boliviano tiene casi la mitad de los votos orientales con lo cual su respaldo es nacional y ya no regionalizado como el 2005.

El símbolo de la debacle opositora son los spots de TV con los que hizo campaña en los cuales los partidos no oficialistas daban sus particulares interpretaciones de las encuestas, y sobre qué es lo que ocurriría si el otro, sea Manfred Reyes Villa del Plan Progreso para Bolivia-Convergencia Nacional (PPB-CN); Samuel Doria Medina de Unidad Nacional (UN); o René Joaquino de Alianza Social (AS) renunciaba a su candidatura.

Otra de las acusaciones que la oposición le hizo a Morales fue no querer debatir, (Evo rehuyó el debate sistemáticamente), y que no tiene un plan (lo cual es falso, porque nos guste o no, sí lo tiene).

Todo lo cual es parte de la inanidad en la que había caído la política, que sólo tomó algo de color a través acusaciones de fraude que fueron respondidas por el gobierno con acusaciones más subidas de tono aún, de las que nadie puede dar fe o creer que tengan algún fundamento. Eso sí la judicialización de la campaña y las amenazas con encarcelar a los líderes opositores fueron hechas por el gobierno el calor de la campaña pero también son señales preocupantes sobre el futuro de un régimen con todo el poder en sus manos.

La próxima oportunidad que tendrá la oposición para unirse (o por lo menos para intentar levantar cabeza) será en abril cuando se realice  la elección de gobernadores y alcaldes. Pero nadie apuesta mucho a que lo logre.

 

¿Cuál es el futuro previsible?

 

 

Sin la incertidumbre de años anteriores, la discusión en Bolivia corre en otro sentido; se centra más bien en los límites económicos del nacionalismo indigenista, y en la profundización (o no) del orden posneoliberal, que para muchos debería ser la principal herencia de la era Morales.

Pocos dudan de que continúe el capitalismo de Estado, al margen del socialismo del siglo XXI, el ALBA y otras apuestas discursivas. Por tanto, será hora de encontrar las diferencias antes que las coincidencias entre el proceso boliviano y el de otros regímenes como el venezolano.

Asimismo, es probable que en el ámbito internacional se mejore la relación con EEUU (retomando las relaciones diplomáticas), y se continúe la política de apertura hacia Chile siempre en el entendido de que ese tema, más temprano que tarde tendrá que ser confrontado con los logros concretos que se obtengan, lo cual, al margen de quién sea Presidente en Chile, ocasionará reacomodos más tradicionales.

Finalmente, queda responder si lo hecho hasta ahora fue pura catarsis simbólica y discursiva. Por lo pronto nadie puede dudar de la vigencia del proyecto de Morales, de su respaldo popular y de que ahí radica, precisamente, las fortalezas desde las cuales puede proyectarse en el futuro.

Bolivia: no se discute quién va a ganar sino por cuánto

Entrevista en CNN sobre las elecciones en Bolivia del 5 de diciembre de 2009 (haga clic acá)