Alan García, tres años después

Por Sergio Molina M.-

Entre una fuente que manaba pisco en lugar de agua en la Plaza de Armas de Lima y un discurso presidencial a contrapelo de lo que se discute internacionalmente, pero también con una de las pocas economías que no decrecerá este año, Perú celebró sus fiestas patrias y Alan García tres años en el poder.
Pero primero lo primero. Hay que reconocerle al gobierno peruano la continuidad de la expansión económica y la forma en que enfrentó la crisis: comenzó con un ritmo de crecimiento del 10% en 2008 y pasará al 0% en 2009, sin duda, pero ha logrado confirmar eso que algunos llaman el “milagro peruano” diversificando exportaciones (aunque sigue dependiendo dramáticamente de la minería) y expandiendo el mercado interno.
Pero es un milagro que no sólo contiene éxitos económicos sino también contradicciones: desde el 2006 no se ha incrementado la cobertura de agua potable, mientras que en el mismo periodo el analfabetismo solo ha caído un punto y ahora se sitúa en el 10%, a pesar de que el gobierno prometió erradicarlo.
García, quien fuera el presidente más joven y más atractivo de Latinoamérica, el mejor orador y el animal político capaz de recitar a Calderón de la Barca en una manifestación y hacer que las masas se enfervorizaran y se nos pusiera a todos la piel de gallina, llega a esta etapa de su vida sin poder explicar la paradoja que significa haber estatizado por izquierda cuando prevalecía el Consenso de Washington y las privatizaciones, y flanquear hoy a la derecha neoliberal más recalcitrante cuando la región se inclina por posturas progresistas y una participación mayor del Estado.
Es en lo que denominaría la “debilidad histórica de Alan García”, la misma que confirmó en su mensaje a la nación por las fiestas patrias peruanas, cuando dijo que “la democracia tiene como adversario al modelo estatista que lleva a la miseria y al desempleo, pues sus pobladores viven del subsidio de quien manda”, olvidándose del consenso internacional que hay sobre este asunto, aquel de que el mercado por sí solo, sin Estado, no es capaz de regularse adecuadamente.
En el fondo García confirmó en este tiempo la característica principal de su segunda gestión: su derechización y la de su partido, el APRA, que más obedece a un deseo personal de enmendar los errores que cometió durante su primer gobierno populista e izquierdizante que a una férrea convicción ideológica.
Esa es una de las características del caudillo, si va a contrapelo lo hace por su personalidad antes que por sus convicciones, por eso su enfrentamiento definitivo con Hugo Chávez no se debe tanto a lo que éste hace, sino porque García quisiera estar en su lugar, ser un líder reconocido mundialmente, sea Chávez o cualquier otro.
Aislado internacionalmente, sobre todo frente a dos de los países con los que podía convivir de mejor manera: uno por historia y cultura y otro por afinidad económica, Perú se encuentra distante de Bolivia y Chile; sin haber hecho ningún tipo de acuerdo con otros países con los que podría tener mayor afinidad política como México o Colombia, por nombrar otros dos con los cuales comulga y cabalga en el mundo de las ideas.
En su descargo hay que decir que logró reencaminar las relaciones diplomáticas con Bolivia y esta semana volverá el embajador peruano que había sido llamado a consulta y los cancilleres de ambos países se dieron un fuerte abrazo para la foto hace sólo unos días.
Con serios problemas internos por su baja popularidad (que no son una novedad en los últimos gobiernos peruanos), pero que tienen la particularidad de haber disminuido sus guarismos en la costa, el espacio más desarrollado de Perú y donde se sustenta el crecimiento y la modernidad de ese país, y por ende la gobernabilidad y estabilidad; los peruanos sueñan con el fantasma siempre presente de que la sierra y la selva, junto a los sectores marginales de las ciudades costeras, se alíen y respalden a algún líder populista como ocurrió en su momento con Fujimori.
Al respecto, una encuesta del Instituto de Opinión Pública de la Universidad Católica sitúa a su hija, Keiko, primera en intención de voto y a Ollanta Humala quinto, pero también muestra que casi el 40% de la población se inclina por opciones de centro y centro derecha como las de Flores o Castañeda. Pero aún es pronto, falta mucho para las elecciones de 2011 y lo más seguro es que aparezca alguien del que todavía no hemos escuchado hablar. Pero esa es otra historia.
El Perú (y ya es un tópico), son varios Perús. La costa es muy distinta a la sierra, mucho más “estatista” (en el sentido que le da García a este término) y, sobre todo, pobre y excluida; al igual que la selva muy extensa pero con menos del 20% de la población, pero el lugar donde se produjo el conflicto de Bagua que hizo retroceder al gobierno porque los indígenas Awajún de la zona (a los que nadie pudo nunca doblegar desde el incario y a los que Alan García llamó en octubre de 2007 “perros del hortelano”) creen que el modelo económico es el de un enclave con inversión intensiva pero sin redistribución y empleo de mano de obra local, y no quieren una fiesta sin estar invitados.
Precisamente García continúa afirmando que este conflicto, que le costó un gabinete y a su dialogante primer ministro, fue producto de una conspiración internacional comandada por Chávez y Morales y no producto de la rebelión de parte de la población que se resiste a un modelo que ha traído crecimiento, bienestar y disminución de la pobreza pero que no ha traspasado sus logros a esos diversos perús que conviven en un palimpsesto de una belleza desconcertante e indómita pero también contradictorio y excluyente.

América Latina: la democracia asediada

En plena crisis económica diversos sucesos han puesto en jaque la democracia en América Latina. Desde el conflicto en Honduras, la rebelión indígena en el Perú, o la pérdida de poder de los Kirchner en la Argentina, Latinoamérica vive hoy por hoy una compleja paradoja.
Para algunos Los últimos sucesos en Guatemala, Perú y Honduras restan credibilidad a la democracia liberal y refuerzan la popularidad de Hugo Chávez. Para otros muestra la democracia puede hundirse súbitamente por un golpe o una acción rápida, pero puede también perecer poco a poco.

América Latina, la democracia abre fuego
Santiago Roncangliolo

El País de España

http://www.elpais.com/articulo/opinion/America/Latina/democracia/abre/fuego/elpepiopi/20090720elpepiopi_11/Tes

Entrevista: Michael Reid, autor de ‘El continente olvidado’
“El chavismo ha tocado techo”

http://www.elpais.com/articulo/internacional/chavismo/ha/tocado/techo/elpepuint/20090717elpepuint_13/Tes

El predominio de los ritos de la democracia
El error de los confabuladores en Honduras consiste en haber recurrido a la violencia, en vez del debate y el voto.

Ricardo Lagos

Clarin de Argentina

http://www.clarin.com/diario/2009/07/05/opinion/o-01952811.htm

Lecciones de Honduras: la democracia entre el deceso súbito y el deceso lento
Jorge Lazarte R.

La Razón de Bolivia

http://www.la-razon.com/versiones/20090721_006795/nota_246_848085.htm

El destino de Honduras pasa por Washington
Marcelo Cantelmi

Clarín de Argentina

http://www.clarin.com/diario/2009/07/04/opinion/o-01952283.htm

La candente escena regional
Nueva Crónica N° 43

Instituto Prisma

http://www.institutoprisma.org/043_nueva_cronica.pdf

Mal presagio para la relaciones entre EE.UU. y América latina
Andrés Oppenheimer

La Nación de la Argentina

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1155765

Las claves del golpe en Honduras que ha acabado con el mandato de Manuel Zelaya
20MINUTOS.ES

España

29/06/2008

http://www.20minutos.es/noticia/476341/0/honduras/golpe/zelaya/

Golpes y democracia en América Latina
LA NACIÓN

Chile

7/07/2009

http://www.lanacion.cl/prontus_noticias_v2/site/artic/20090706/pags/20090706210143.html

La comunidad internacional pide que se restablezca el orden constitucional
EL MUNDO

España

28/06/2009

http://www.elmundo.es/elmundo/2009/06/28/internacional/1246206021.html

La decadencia del imperio Kirchner
ABC

España

21/07/2009

http://www.abc.es/20090721/internacional-iberoamerica/decadencia-imperio-200907211743.html

Fracasan los Kirchner

EL PAÍS

España

30/06/2009

http://www.elpais.com/articulo/opinion/Fracasan/Kirchner/elpepuopi/20090630elpepiopi_2/Tes

Democracia e indigenismo en América
Álvaro Pop

http://www.la-razon.com/versiones/20080903_006384/nota_246_663639.htm

Honduras contra la historia
Por Jorge Majfud

http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/subnotas/128240-41175-2009-07-15.html

El voto de los pobres

Por Fortunato Mallimaci *

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-127968-2009-07-09.html

Obama y Latinoamérica

Artículo  tomado de  The  New York Times

The New York Times


More of the Same in Latin America

Por  MARK WEISBROT
August 11, 2009

There were great hopes in Latin America when President Obama was elected. U.S. standing in the region had reached a low point under George W. Bush, and all of the left governments expressed optimism that Obama would take Washington’s policy in a new direction.

These hopes have been dashed. President Obama has continued the Bush policies and in some cases has done worse.

The military overthrow of democratically elected President Manuel Zelaya of Honduras on June 28 has become a clear example of Obama’s failure in the hemisphere. There were signs that something was amiss in Washington when the first statement from the White House failed to even criticize the coup. It was the only such statement from a government to take a neutral position. The U.N. General Assembly and the Organization of American States voted unanimously for “the immediate and unconditional return” of President Zelaya.

Conflicting statements from the White House and State Department emerged over the ensuing days, but last Friday the State Department made clear its “neutrality.” In a letter to Senator Richard Lugar, the State Department said that “our policy and strategy for engagement is not based on supporting any particular politician or individual,” and appeared to blame Mr. Zelaya for the coup: “President Zelaya’s insistence on undertaking provocative actions contributed to the polarization of Honduran society and led to a confrontation that unleashed the events that led to his removal.”

This letter was all over the Honduran media, which is controlled by the coup government and its supporters, and it strengthened them politically. Congressional Republicans who have supported the coup immediately claimed victory.

On Monday, President Obama repeated his statement that Mr. Zelaya should return. But by then nobody was fooled.

Mr. Obama has said that he “can’t push a button and suddenly reinstate Mr. Zelaya.” But he hasn’t pushed the buttons that he has at his disposal, such as freezing the U.S. assets of the coup leaders, or canceling their visas. (The State Department cancelled five diplomatic visas of members of the coup government, but they can still enter the United States with a normal visa — so this gesture had no effect).

With Clinton associates such as Lanny Davis and Bennett Ratcliff running strategy for the coup government, the Pentagon looking out for its military base in Honduras, and the Republicans ideologically tied to the coup leaders, it should be no surprise that Washington is more worried about protecting its friends in the dictatorship than about democracy or the rule of law.

But it doesn’t make Mr. Obama’s policy any less disgraceful. And Washington has remained silent about the dictatorship’s human rights abuses, which have been condemned by human rights organizations worldwide.

In addition to its failure in Honduras, the Obama administration raised concerns last week among such leaders as President Luiz Inácio Lula da Silva of Brazil and Michelle Bachelet of Chile with its decision to increase the U.S. military presence in Colombia. Washington apparently did not consult with South American governments — other than Colombia — beforehand. The pretext for the expansion is, as usual, the “war on drugs.” But the legislation in Congress that would finance this expansion allows for a much broader role. No wonder South America is suspicious. Mr. Obama also has not reversed the Bush administration’s decision to reactivate the U.S. Navy’s Fourth Fleet in the Caribbean, for the first time since 1950 — a decision that raised concerns in Brazil and other countries.

President Obama has also continued the Bush administration’s trade sanctions against Bolivia, which are seen throughout the region as an affront to Bolivia’s national sovereignty. And despite President Obama’s handshake with President Hugo Chávez, the State Department has maintained about the same level of hostility toward Venezuela as President Bush did in his last year or two.

President Obama’s policies have drawn mostly only mild rebuke because he is still enjoying a honeymoon. But he is doing serious damage to U.S.-Latin American relations, and to the prospects for democracy and social progress in the region.

Mark Weisbrot is co-director of the Center for Economic and Policy Research in Washington.

Encuesta presidencial Perú (junio 2009)

Resultados de la Encuesta Nacional Urbana realizada por el IOP-PUCP a propósito de la intención de voto con miras a las Elecciones Presidenciales del año 2011.
El sondeo indaga por la opinión y percepción ciudadanas alrededor de distintos aspectos vinculados con la elección del próximo presidente. De acuerdo con esto, se desprende que el 42% apostaría por una mujer, de preferencia de un partido nuevo (45%), que sea un profesional de éxito (64%) antes que un político de trayectoria (24%); los encuestados se inclinan por alguien maduro (58%) y conciliador (74%).

Ver encuesta

La disyuntiva latinoamericana

Por Emir Sader.-
América latina se ha caracterizado en esta década por un viraje espectacular, que la ha trasformado de territorio privilegiado de políticas neoliberales en el eslabón más frágil de la cadena neoliberal. Gobiernos que de distintas formas enfrentan los modelos neoliberales han proliferado, pudiendo llegar a diez. A pesar de que la revista británica The Economist anunció que con la crisis esos gobiernos no se extenderían más en el continente –porque la crisis impondría la agenda de la derecha, centrada en el ajuste fiscal y en el combate a la violencia–, desde entonces triunfó el gobierno de Mauricio Funes y del Frente Farabundo Martí en El Salvador.
Desde la elección de Hugo Chávez, en 1998, la derecha ha intentado, de distintas maneras, recobrar fuerza, tumbar a esos gobiernos y recuperar la apropiación del Estado en sus manos. El golpe de 2002 en Venezuela, el intento de “impeachment” de Lula en 2005, las sucesivas ofensivas de los grandes agricultores en Argentina, del separatismo en Bolivia. Actualmente, el golpe en Honduras, la derrota electoral del gobierno en Argentina y la elección de Pepe Mujica como candidato del Frente Amplio en Uruguay son otras tantas de las últimas escaramuzas entre las dos fuerzas que ocupan el campo político en América latina a lo largo de esta década.
América latina se debate entre profundizar las trasformaciones progresistas operadas por esos gobiernos o la restauración de la derecha. Donde se debilitan esos gobiernos no gana ningún sector de izquierda, sino que se fortalece la derecha. Las primeras corrientes que fracasaron en la lucha antineoliberal fueron las provenientes de la llamada ultraizquierda –sea grupos políticos de corte doctrinario u organizaciones sociales que no han roto con la visión corporativa de la “autonomía de los movimientos sociales”–. El campo político ha quedado polarizado entonces entre esos gobiernos –más moderados o más radicales– y la derecha.
La elección de Mujica como candidato del Frente Amplio representa más claramente el intento de profundización de las trasformaciones antineoliberales. Su condición como favorito en las encuestas apunta en esa dirección. Por el contrario, la derrota del gobierno argentino representa el intento de frenarlas y de construir un recambio de derecha. El golpe de Honduras, conforme su desenlace, puede terminar con un gobierno que daba pasos en la dirección antineoliberal o permitir que el retorno de Zelaya recobre con más fuerza esa dinámica.
Lo mismo se puede decir de Brasil: las elecciones presidenciales del 2010 pueden hacer que el gobierno de Lula sea un largo paréntesis en la dominación de la derecha o la profundización de las transformaciones iniciadas, con la victoria de Dilma Rousseff, que crece rápidamente en las encuestas, apoyada en el 80 por ciento de respaldo popular y solamente 6 por ciento de rechazo del gobierno Lula. Todo apunta hacia una gran victoria de Evo Morales y el MAS en las elecciones de diciembre de este año, garantizando la continuidad y la profundización del proceso de fundación del nuevo Estado boliviano.
Los efectos de la crisis sobre los países del continente estrechan los márgenes de las políticas de conciliación de clases desarrollada por gobiernos como los de Argentina, Brasil, Uruguay, entre otros, obligándolos a definiciones entre seguir con las concesiones al gran empresariado –en particular al capital financiero– o la intensificación de las políticas sociales como eje obligado de un gobierno antineoliberal.
Hay visiones que nunca han considerado a esos gobiernos como diferenciados de sus antecesores neoliberales, pero que en la práctica corren a saludar la posibilidad de su sustitución por la derecha. Para ellas –que combinan catastrofismo y derrotismo– no habría ningún cambio significativo, una derecha sustituiría a la otra. Cambalache, ninguno es mejor, todo es igual. Las visiones que se limitan al plano de la crítica están al margen de los procesos reales de enfrentamiento al neoliberalismo en el continente. El futuro de América latina se decide entre la profundización de las transformaciones apenas empezadas o procesos de restauración conservadora, en que serán derrotados el campo popular y las izquierdas en su totalidad. El futuro sigue abierto, la disputa hegemónica frente al agotamiento del neoliberalismo y las alternativas, entre lo viejo que insiste en sobrevivir y lo nuevo que encuentra dificultades para nacer es lo que marca el presente latinoamericano.

* Filósofo y politólogo brasileño. Director de Clacso.

Publicado en Página 12 de Argentina
15 de julio de 2009

Cumbre bolivariana

Con motivo del Bicentenario de los 200 años de la gesta libertaria de La Paz (Bolivia), se pidió a la OEA desconocer cualquier elección del gobierno de facto en Honduras. También se expresaron en contra de las bases militares estadounidenses en la región.
se reunieron el presidente boliviano, Evo Morales; el ecuatoriano, Rafael Correa; el paraguayo, Fernando Lugo; y el venezolano, Hugo Chávez. Además, estuvieron los cancilleres argentino Jorge Taiana, el brasileño Celso Amorim y la hondureña Patricia Rodas (del gobierno en el exilio de Zelaya).

Una cumbre bolivariana

17 de julio de 2009
Página 12 de la Argentina

http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-128374.html

Por Sebastián Ochoa
Desde Santa Cruz

Los 200 años de la revolución paceña de 1809 fueron la excusa para que varios presidentes de América latina se juntaran en La Paz, una de las dos capitales de Bolivia. El paraguayo Fernando Lugo, el ecuatoriano Rafael Correa y el venezolano Hugo Chávez –show aparte– acompañaron al presidente Evo Morales en varios actos del día. Los mandatarios hablaron de Honduras, de la participación de Estados Unidos en ese golpe de Estado y de la amenaza que implica para otros países de la región impulsores de reformas al sistema neoliberal. Morales exigió la erradicación de las bases militares de EE.UU. en América latina, porque avalarían el surgimiento de gobiernos de facto.
La revolución de 1809 en Sucre y La Paz, actuales capitales bolivianas, fue rápidamente anulada por el virrey Baltasar de Cisneros. Sus cabecillas fueron ejecutados, como Pedro Murillo, o encarcelados en las islas Malvinas y Filipinas. Pero de esta rebelión se hicieron eco varias ciudades americanas, que en los años siguientes trataron de independizarse de los reyes de España, aprovechando su guerra con Francia. En muchos países, las revoluciones se hicieron para caer en otras dependencias. Por ello el presidente ecuatoriano se refería ayer a una “segunda independencia”, esta vez de Estados Unidos.
Los presidentes pidieron acciones al gobierno de Barack Obama para demostrar que su país no apoya al presidente de facto Roberto Micheletti. “El presidente Obama está entre la espada y la pared. Creo que a Obama no le informaron que este golpe lo dio el Departamento de Estado, no tenga usted la menor duda (dijo a un periodista), que nadie tenga aquí la menor duda”, consideró Chávez.
“Los militares de Honduras no hubieran dado un paso sin la aprobación de los militares de la base de los EE.UU. que está en Honduras y sin la aprobación del Departamento de Estado”, dijo. La base norteamericana está en Palmerola, a 97 kilómetros de Tegucigalpa, la capital. La puso en funcionamiento Ronald Reagan en 1981 y habría funcionado como base de los contras al gobierno sandinista de Nicaragua.
Del encuentro participó la canciller de Honduras, Patricia Rodas. “Hemos pedido al gobierno de EE.UU. que suspenda radicalmente, sin procesos graduales, la ayuda militar, los desembolsos y las ayudas económicas. Y que se tomen inmediatamente medidas directas en contra de los golpistas, porque son criminales que no tienen derecho ni a la libre circulación ni a seguir expatriando capital que pertenece a nuestros pueblos”, sostuvo.
Los presidentes confían en que Zelaya volverá al poder. Según Chávez, “Goriletti (por Micheletti) no tiene otro camino que el basural de la historia, al basurero, para allá va Goriletti y todos los gorilas que han tratado de retraernos a los siglos pasados.”
Por la mañana, los presidentes tuvieron un desayuno de trabajo donde debatieron mayormente sobre el golpe en Honduras. Luego presenciaron la “Parada Militar Bolivariana”, de la que participaron uniformados de Perú, Argentina, Venezuela, Paraguay, Ecuador, Bolivia e indígenas de este país.
“No es posible que en este milenio haya grupos militares que dependan del Comando Sur de Estados Unidos. Esta dependencia de las fuerzas armadas de América latina tiene que terminar. Hemos estado hablando con los compañeros presidentes”, dijo Morales.
Advirtió que “algunos jerarcas de la Iglesia Católica son el mejor instrumento del Imperio para que los pueblos no se liberen. Cuando no pueden dominarnos con la oración, vienen con el fusil, con dictaduras”, sostuvo el boliviano, que entregó a los invitados la condecoración Tupak Katari, por su trabajo a favor de los pueblos de la región. El aymara Katari fue ejecutado en 1781 por la corona española, luego de que dirigiera dos cercos de indígenas a la ciudad de La Paz.
En su discurso, el presidente recordó la cifra de golpes de Estado realizados en América latina. “Bolivia, 56; Guatemala, 36; Perú, 31, Panamá, 24; Ecuador, 23; Haití, 16; Santo Domingo, 16; y en Cuba, antes de la revolución de Fidel Castro, nueve asonadas. En Brasil fueron 10 golpes de Estado o dictaduras; en Chile, nueve; en Argentina, ocho; en Venezuela, 12, la última en 2002 contra Chávez; en Colombia, ocho; y en Uruguay, cinco.”
Morales indicó que “América es para los pueblos liberados de Abya Yala (América latina) y no para los americanos”, dijo por EE.UU. Más tarde, los presidentes tuvieron un “almuerzo de camaradería” en el hotel Radisson. Por la noche estuvieron en el estadio Hernando Siles, donde varios músicos locales dieron conciertos.

La política se apropia de los festejos por el Bicentenario
17 de julio de 2009
La Razón de Bolivia

http://www.la-razon.com/versiones/20090717_006791/nota_249_846450.htm

El presidente Evo Morales y sus homólogos de Venezuela, Hugo Chávez y de Ecuador, Rafael Correa, afirmaron ayer que América Latina atraviesa por una nueva etapa de liberación, que busca alejarse de la dominación del “imperio”, en alusión a las políticas de Estados Unidos (EEUU).
Morales ofreció un discurso en la plaza Gualberto Villarroel de La Paz, en el marco del primer acto central de conmemoración del Bicentenario, al que asistieron Chávez y Correa, además de Fernando Lugo, presidente de Paraguay, y Patricia Rodas, canciller del depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya.
Por más de media hora, el Presidente habló sobre el proceso de liberación de Bolivia y luego responsabilizó a Estados Unidos (EEUU) de propiciar el golpe de estado en Honduras.
Resaltó las sublevaciones indígenas contra la corona española y dijo que la celebración del Bicentenario paceño es para reflexionar a los pueblos sobre la necesidad de dejar “definitivamente” con la dominación de los “imperios”. Recordó, además, que los pueblos lucharon por su independencia y la vigencia de sus derechos y demandó la continuidad regional de las políticas” que promuevan la igualdad”.
“América es para los pueblos liberados de Abiayala (América Latina) y no para los americanos (EEUU)”, expresó Morales.
Chávez se refirió al mismo tema. “Venimos a compartir esta alegría y felicidad llamando a que sigamos fortaleciendo la voluntad de que la independencia que comenzó hace 200 años no ha terminado”, afirmó.
“Nada ni nadie interrumpirá el camino a la independencia, por más ‘imperios’ que nos amenacen, por más oligarquías y burguesías apátridas que conspiren contra los pueblos”, agregó.
El presidente Correa expresó que en la actualidad América Latina lucha por una “segunda y definitiva independencia”, al ser consultado sobre la Alternativa Bolivariana para América Latina y El Caribe (Alba), considerada como una política contraria a los Tratados de Libre Comercio (TLC) promovidos por EEUU.
Las reflexiones de los mandatarios se produjeron en medio de la “Parada Cívico-Militar Bolivariana” que ocupó la plaza Villarroel y en la que participaron grupos indígenas afines al Gobierno y delegaciones militares de Argentina,Ecuador, Perú,Paraguay y Venezuela. Los actos fueron transmitidos por Telesur.
Los militares venezolanos hicieron su paso por el palco oficial con una arenga: “¡Revolución Bolivariana de Venezuela!”.

La Paz festeja su Bicentenario y reivindica su vocación libertaria
17 de julio de 2009
La Razón de Bolivia

http://www.la-razon.com/versiones/20090717_006791/nota_249_846436.htm

Con arengas patrióticas y mensajes libertarios, la población paceña participó ayer masivamente en los festejos del Bicentenario de la gesta libertaria de La Paz. Los presidentes Hugo Chávez (Venezuela), Rafael Correa (Ecuador) y Fernando Lugo (Paraguay) fueron los invitados de honor del presidente Evo Morales, quien encabezó los actos oficiales.
En la víspera, el miércoles, el desfile cívico de instituciones públicas y privadas abrió el programa oficial en el centro; mientras la verbena artística llenaba la plaza Villarroel. Al calor de sucumbé y té con té, los paceños recibieron el día de su efeméride.
La madrugadora llegada de la caballería militar y civil que viajó desde Patacamaya despertó a la ciudad. A las 8.00, el arzobispo de La Paz, monseñor Edmundo Abastoflor, celebró una misa en honor a la Virgen del Carmen, en la Catedral. No asistió el Presidente, quien sí se hizo presente en un acto ecuménico por el Bicentenario, en la plaza Murillo.
Acompañado ya por la comitiva de invitados internacionales, el presidente Morales se dirigió a la plaza Villarroel, donde abrió la parada militar-indígena.
Cientos de personas se habían dado cita en las inmediaciones de la avenida Busch desde temprano para presenciar el desfile en el que, además de militares, participaron representantes de los pueblos indígenas de Guatemala, Perú, Ecuador, Colombia y de los anfitriones de Bolivia.
Emocionados, incluso hasta las lágrimas, los indígenas latinoamericanos reivindicaron que fueron los originarios de América los precursores de las sublevaciones contra la corona española.
En el palco oficial, Evo Morales entregó la condecoración “Túpac Katari” a sus invitados: los presidentes Rafael Correa (Ecuador), Hugo Chávez (Venezuela), Fernando Lugo (Paraguay) y a Jorge Luis Sierra, vicepresidente del Consejo de Ministros de Cuba.
En su discurso, el Presidente enfatizó que en el movimiento libertario de las naciones de América participaron originarios y criollos; reiteró su compromiso de seguir impulsando el proceso de cambio en Bolivia; expresó su solidaridad con los gobiernos democráticos de la región y criticó el golpe de Estado en Honduras.
En el “desfile bolivariano” participaron militares de Ecuador, de Perú, de Venezuela. El paso marcial de los efectivos del Ejército, Fuerza Aérea y Fuerza Naval de Bolivia cerró la parada.
A mediodía, los invitados oficiales y 600 personas se encontraron en el hotel Radisson en un ameno almuezo al ritmo de la música de la Orquesta Sinfónica. Por la tarde, los mandatarios participaron en la Sesión de Honor del Concejo Municipal que conmemoró los 200 años de la gesta libertaria de 1809 y rindió homenaje a los protomártires.
A las 18.00, la población volvió a tomar las riendas de su festejo. Más de 40.000 paceños asistieron al concierto gratuito que presentó en el estadio Siles a los más populares artistas.

Evo pone política a la fiesta
17 de julio de 2009
La Razón de Bolivia

http://www.la-razon.com/versiones/20090717_006791/nota_249_846443.htm

Con cinco intervenciones públicas en la jornada de ayer, el presidente Evo Morales se convirtió en el personaje central de los actos oficiales en conmemoración del Bicentenario de la gesta libertaria de La Paz. En sus apariciones, el Presidente boliviano criticó a EEUU, país al que acusó de estar detrás del golpe de Estado en Honduras. Además, auguró el “fracaso” del golpe y reiteró su apoyo al presidente hondureño depuesto, Manuel Zelaya. Evo fue el anfitrión de los presidentes de Ecuador, Paraguay y Venezuela en el almuerzo oficial y, más tarde, participó en la Sesión de Honor del Concejo Municipal de La Paz, donde anunció que su Gobierno tiene proyectos ambiciosos para el departamento, como la exploración de petróleo y la construcción de una refinería azucarera.

Desde su llegada a La Paz, como invitados a la celebración de los 200 años de la gesta libertaria paceña, los presidentes Hugo Chávez (Venezuela), Rafael Correa (Ecuador) y Fernando Lugo (Paraguay) se convirtieron en los personajes más seguidos por la ciudadanía y los medios.
Los invitados no sólo hablaron de política; también trataron de acercarse a los ciudadanos en la medida que el estricto grupo de seguridad lo permitía.
Tras participar en la parada militar-indígena, los presidentes hicieron gala de buen humor en el almuerzo del Bicentenario que reunió a 600 invitados especiales en el hotel Radisson y que fue televisado por el canal estatal.
La Orquesta Sinfónica Nacional, dirigida por el maestro David Händel, que amenizaba el almuerzo con tonadas folclóricas bolivianas, en atención de un pedido de los mandatarios, interpretó la famosa canción venezolana Alma llanera.
Entonces, rompiendo el protocolo, Chávez sorprendió al tomar un micrófono y cantar el joropo. De pie y con tono entre tenor y barítono, el Presidente venezolano incluso se mandó un falsete al final del tema. Correa se le unió en el coro de la canción, mientras Evo y los demás invitados aplaudían animados.
“Que cante Correa. Tócale algo a Correa para que cante. No seas tímido”, pidió Chávez para su colega. Sin embargo, el mandatario ecuatoriano evadió la propuesta y, en cambio, solicitó a la orquesta que interprete una saya para que baile el vicepresidente boliviano, Álvaro García Linera, quien declinó la invitación.
El Presidente venezolano insistió en que otros canten y buscó al canciller brasileño, Celso Amorim, de quien aseguró que “canta muy bien”. Al advertir la ausencia de Amorim en el almuerzo, Correa sostuvo que “los cancilleres son aburridos”.
El maestro Händel tomó de nuevo la batuta y ofreció a “mi Presidente”, en alusión a Morales, una morenada, que la Sinfónica tocó magistralmente.
Antes de dirigirse a la Sesión de Honor del Concejo Municipal o regresar a sus países, los mandatarios se despidieron de los paceños posando para las cámaras y repartiendo besos, especialmente a las damas presentes.

Entre bambalinas

Saludos • Chávez repartió ósculos a todas las misses que lo recibieron. Correa soló besó a una vestida de cholita paceña.
Obligatorio • Evo dijo que las FFAA lo quieren porque él, como ningún otro presidente, hizo el servicio militar obligatorio.
Baile • Los presidentes cantores pidieron a Álvaro García que baile saya. Él rió, pero luego se puso serio en su negativa.
Urgencias • Aunque era centro de todas las miradas, en pleno acto del Concejo, el presidente Chávez fue al baño.
Capitalidad • En la verbena del miércoles, una conductora pidió “aplausos por Sucre, la capital folklórica del país”.
Al revés • El arreglo floral que representaba al Illimani en el acto del Concejo no sólo era tosco, estaba invertido.
Padrino • Una mujer esperó sin éxito al presidente Chávez para recordarle su promesa de hacer bautizar a su nieto.
Marqueses • Los miembros del grupo Los Marqueses se sumaron al desfile con motos y cadenas; eso sí, con banderas paceñas.

Duro reclamo de Evo, Chávez, Correa y Lugo por el golpe en Honduras

17 de julio de 2009
Clarín de Argentina

http://www.clarin.com/diario/2009/07/16/um/m-01959785.htm

Por: Pablo Stefanoni. La Paz

Los actos por el bicentenario del “grito libertario” paceño contra la corona española derivaron en una minicumbre de presidentes bolivarianos cuyo eje central fue la situación en Honduras, el rechazo a las bases militares estadounidenses en la región y la lucha por la “definitiva independencia”. Además, Rafael Correa de Ecuador, Fernando Lugo de Paraguay y Hugo Chávez de Venezuela coincidieron en apoyar a Evo Morales, que en diciembre someterá su mandato a las urnas en el marco del adelantamiento electoral previsto por la nueva Constitución aprobada en referéndum en enero pasado.
También estuvieron el canciller argentino Jorge Taiana, el brasileño Celso Amorim –ambos con un perfil discreto- y la hondureña Patricia Rodas, que atrajo cámaras y micrófonos durante toda la jornada, en la que pidió a “los países emergentes de la región -Brasil, Argentina y México- que presionen para que Estados Unidos termine de sancionar al régimen de facto mediante el cierre de la base de Palmerola, el bloqueo de las reservas internacionales de Honduras, el congelamiento de las cuentas de los golpistas en Florida o Nueva York y el retiro de sus visas”.
Los festejos cívicos se confundieron con el apoyo masivo que el mandatario boliviano cosecha en La Paz. Pero, además, Morales aprovechó para escenificar el tipo de país que imagina. La ceremonia en la Plaza Murillo ya no fue monopolizada por la Iglesia Católica. En su reemplazo fue oficiada una celebración interreligiosa –con representantes de los cultos judío, islámico y evangélicos, además del católico- y el mandatario indígena no participó del tradicional Tedeum en la Catedral. Pero el presidente boliviano no se contentó con ese gesto, y fue explícito a la hora de condenar a la curia en el acto central de las celebraciones. “La jerarquía de la Iglesia es uno de los principales instrumentos del imperio, y cuando no pueden dominarnos con la oración vienen los fusiles”, lanzó con Honduras como trasfondo de sus palabras. Y acusó de “traidores a los pueblos de América Latina” a quienes acepten bases militares estadounidenses en sus países. Afecto a los desfiles, Morales organizó en una parada militar-indígena que unió a elegantes cholas, ponchos rojos aymaras, y militares de las tres fuerzas.
A su llegada al almuerzo ofrecido por Evo Morales en un hotel céntrico, Chávez se lanzó a los micrófonos de la prensa ante el primer llamado. “Gorileti (por el mandatario de facto Micheletti) va a ir a parar al basurero de la historia. Zelaya vuelve… anótalo”, le dijo, de buen humor, a este cronista ante la pregunta de cómo sigue la situación en Honduras luego de la reinstalación del Estado de sitio. Y añadió: “Que nadie tenga la menor duda, los golpistas hondureños no hubieran dado un paso sin la aprobación de los militares de la base norteamericana en Honduras y del departamento de Estado. Seguramente no le informaron a Obama. Él me dijo en la cumbre de Trinidad que nunca se iba a meter en asuntos internos de Venezuela, pero yo lerespondí: una cosa es Obama y otra el Imperio”. Y esa fue la tónica de la cumbre. “Obama es sólo una parte del poder”, coincidió el paraguayo Fernando Lugo.
Fiel a su estilo y enfundado en una chaqueta verde olivo, Chávez le puso letra a una interpretación de la Sinfónica Boliviana, que ejecutó el popular joropo venezolano Alma Llanera. Correa no se animó a entonar una melodía quiteña.
El mandatario ecuatoriano reveló que los presidentes resolvieron impulsar una nueva reunión de la OEA para desconocer cualquier elección convocada por el régimen de facto hondureño, mientras Chávez hacía pública una supuesta decisión del presidente constitucional: “Zelaya me dijo: Honduras tiene muchas fronteras terrestres y acuáticas, y yo prefiero morir en mi país antes que andar por el mundo dando lástima”. Rodas añadió: “el Presidente anunciará próximamente en qué lugar se reinstalará físicamente el gobierno constitucional”.

El corsé de la OEA

Sergio Molina Monasterios            

 La situación en Honduras está fuera de control. Si uno escucha las entrevistas tanto del presidente democrático depuesto como del presidente de facto en funciones se encuentra con discursos circulares sin espacios en común que permitan atisbar alguna posibilidad de resolución pacífica. Por el contrario, a medida que pasan los días las posiciones se abroquelan y polarizan tanto internamente como en el frente externo, y en ambos los intereses en juego son de tal complejidad que asustan: desde el frente bolivariano cuyos integrantes saben que una derrota hoy en Honduras podría ser la de ellos mañana; hasta la OEA que, como siempre en estas crisis, tiene que validarse como organización con el corsé impuesto por su propia institucionalidad.

Si hace unos años el sistema interamericano supo hacerse cargo de rupturas democráticas como la que se vive hoy en Honduras (con la hipocresía de Cuba de por medio), hoy se convierte en una prioridad su reinvención para enfrentar un desafío mucho más complejo y de difícil solución: la emergencia de gobiernos que, a pesar de su legitimidad formal, transgreden la institucionalidad democrática a través de mecanismos como la suspensión de tribunales constitucionales, la cooptación del poder judicial, la limitación de la libertad de expresión o, recientemente, el deseo de modificaciones constitucionales no en procura de profundizar las garantías democráticas o la redistribución del poder sino para legitimar el continuismo a través de la reelección (y en esto no hay contenido ideológico que valga porque lo mismo Menem que Uribe, Morales que Chávez).

A su vez, el resto de los países de la región más indignados que convencidos se enfrentan a la posibilidad de erigirse en gendarmes democráticos contraviniendo el principio básico de la convivencia democrática: la no ingerencia en asuntos internos.

Y no es casualidad que esta disyuntiva estalle precisamente en Centroamérica, la zona más frágil de la región. Tampoco que los antecedentes al conflicto hondureño hayan sido la acusación de asesinato a un presidente centroamericano y el autoritarismo bananero de otro.

En una lectura simple y correcta no hay duda que se debe repudiar el golpe de Estado, sin ambages y unánimemente. Ahora bien, si hacemos una lectura más compleja no hubo uno, sino tres golpes de Estado en Honduras (tomo esta idea prestada de M Á. Bastenier: “del Presidente; del Ejército y del Congreso”).

Hagamos un análisis u otro, se ha llegado a un punto de no retorno o, mejor, como se dice en algunos países de éste nuestro lugar en el mundo: nos han dado a elegir entre el moco y la baba.

Por ello, la convocatoria a elecciones anticipadas (como se hizo en su momento en varios países de Latinoamérica, desde la Bolivia de Siles Suazo a la Argentina de Alfonsín) podría permitir una salida que evitaría que uno u otro de los caudillos enfrentados salga triunfante, y más bien protegería esa institucionalidad democrática hoy resquebrajada.

A su vez, en lugar de demandar al secretario general de la OEA superpoderes más allá de los magros que le confiere su cargo, comencemos a discutir si acaso se puede hacer algo entre todos o dejamos que cada uno se salve como pueda.

La democracia es, entre otras cosas, la institucionalización de los conflictos, evitar que la política se traslade a las calles. Y la política hondureña hoy o está en las calles o fuera del país. Por tanto, su resolución vendrá de uno de esos dos lugares, y todos esperamos expectantes que no sea la primera alternativa la que se imponga.